#Restitución #Aborígenes #Museo #Llullayllaco
La restitución
de restos humanos a una comunidad originaria, dispuesta este miércoles por la
Universidad Nacional de La Plata servirá como precedente para que una acción
similar se realice con los Niños del Llullayillaco. La dirigenta Octorina
Zamora, le dijo este miércoles a NdR que habrá que “esperar que pase nuestra
situación de cuarentena para empezar a informar a las organizaciones y la gente de las comunidades para que apoyen
este pedido de restitución de los hermanitos”.
La disposición que
se tomará como caso testigo en el planteo al Museo de Arqueología de Alta Montaña
y al Ejecutivo provincial es la resuelta por el Consejo Superior de la UNLP al aprobar que
sean restituidos los restos de tres hombres wichí que integran las colecciones del
Museo dependiente de la Facultad de Ciencias Naturales y Museos, detalló la
casa de estudios.
El reclamo se
había planteado en los casos de un cacique asesinado en el ingenio Ledesma, en
1924; otro asesinado en el ingenio La Esperanza, en 1906, y otro asesinado en
1887 por los soldados del Coronel Fontana. “Es sintomático de cómo se armaban
las colecciones de líderes originarios que el Perito Moreno exponía en el Museo
de La Plata. Hay numerosos casos de líderes asesinados y fusilados que son
apropiados para realizar esta colección de Trofeos de Guerra para demostrar la
supremacía blanca de la generación del 80”, le dijo a la agencia estatal Télam
Fernando Miguel Pepe, antropólogo del Instituto Nacional de Asuntos Indigenas
(INAI).
Según el
investigador, “ese criterio supremacista abona el racismo impuesto hasta la
actualidad donde nos encontramos que el Pueblo Wichí es uno de los que más
sufre con la pandemia”. De manera tal que “todos los males estructurales que
venían sufriendo los wichí se agravaron a pesar del esfuerzo extraordinario que
el Estado Nacional está realizando y es que no se puede revertir un siglo de
opresión genocida rápidamente”, reconoció.
Pepe encuadró
esta disposición como una “necesaria una reparación integral” a este pueblo, y
en ese marco “restituir a los fusilados es un paso en ese sentido”. El Consejo
Superior aprobó este miércoles por unanimidad, en sesión virtual, restituir a
la comunidad wichí los restos óseos de los tres hombres, que figuran con número
de inventario en el Museo platense.
“Esqueleto Nº
1773, asesinado por los soldados del coronel Fontana en 1881. Colección
Spegazzini”, se lee en uno de los restos. En otro de los hombres consta que se
trata del “cerebro de un Cacique Wichí, Nº 6847”, quien tenía 40 años cuando
fue “asesinado a tiros, el 11 de julio de 1921, en la calle principal del
ingenio Ledesma”, según registra el médico alemán Roberto Lehmann-Nitsche en su
libro Viajes, de 1921.
El tercer wichí
es el “esqueleto Nº 1774- Indio Mataco (mataco significa animal de poca monta o
insignificante en castellano antiguo), masculino, Chaco Occidental, de quien se
sabe que murió a principios de 1906 en San Pedro de Jujuy, y que fue
desenterrado por el doctor William Paterson, médico del ingenio La Esperanza,
en San Pedro de Jujuy, quien conocía personalmente al hombre.
La dirigenta
salteña Octorina Zamora, representante de la organización Kajianteya, concluyó en
diálogo con Télam que “nuestros antepasados tienen que volver a su tierra,
ellos eran y son gente que deben cumplir su ciclo de vida, nacer, crecer, morir
y descansar en su territorio, si no el alma no descansa. Ellos,
espiritualmente, están sufriendo”.
Con la
aprobación de este miércoles, restará hacerla efectiva, y se prevé que eso
ocurrirá el próximo 10 de diciembre, en el marco del Día Internacional de los
Derechos Humanos. Uno de los tres hombres serán enterrados en San Martín y Rivadavia en provincia de Salta, mientras que el otro se será enviado a Chaco para la ceremonia de despedida. "donde los chamanes indiquen el próximo invierno”, explicó Zamora. Una decisión
que era aguardada por los representantes de las comunidades locales, vinculado al
planteo sobre los restos de los niños expuestos en el MAAM desde el último
tramo del gobierno romerista. Hasta ahora.
NdR, 9 de
septiembre de 2020.