Al final de la
semana, la justicia jujeña le propinó un revés a Ermindo Edgardo Marcelo
Llanos, el dirigente del macrismo acusado por estafar al municipio de
Libertador General San Martín. En una decisión fechada el 10 de agosto último, la
Sala II, vocalía 5, del Tribunal en lo Criminal resolvió rectificar la
prescripción de la causa seguida desde hace años en contra del dirigente de la
diestra.
Como ex
intendente de Libertador, Llanos había cargado públicamente por la situación de
las arcas de esta Intendencia a su antecesor, Guillermo Capellán (luego ex
concejal en Salta). Sin embargo, la investigación de la justicia jujeña lo puso
al detractor en la mira, en una instancia previa le otorgó la prescripción del
caso y en la semana que termina un tribunal decidió: “continúese con el trámite
de dicha causa según su estado”, al día de hoy.
En la vecina
provincia, conjeturaron que esta puesta en disvalor a Llanos está superpuesta
con sus chispazos hacia Oscar Jayat, el sucesor al frente de este mismo
Ejecutivo municipal. Aunque en este último caso, con nexos más fuertes en relación
al Gobernador jujeño, Gerardo Morales, y más que eso, con los directivos de la
empresa azucarera Ledesma.
Justamente, el
ABC de todo intendente entrante a esta ciudad jujeña manda sentarse al sillón
con el lomo encorvado, en dirección al emporio de la familia Blaquier. Algo de
lo cual Capellán, cuando ocupó esta Jefatura comunal a fines del siglo XX, por
momentos se desmarcó y eso accionó sabotajes hacia su gestión.
Uno de esos
artífices, Llanos, fue concejal de Libertador General San Martin; luego Intendente
de esta ciudad; y posteriormente hasta llegó a ostentar un cargo como Diputado
provincial por la Banca Blaquier que cada dos años reserva el Legislativo
jujeño. Al regreso a Libertador, lo hizo como concejal
y, un par de años después, nuevamente fue reelecto como Jefe comunal por 2
períodos más. Eso fue hasta que Jayat se posicionó mejor con los magnates
azucareros y le pegó un empellón.
NdR, 15 de
agosto de 2020.