La calma y la tempestad en el deporte

Donde parece que ni fu ni fa con la prohibición temporaria a eventos deportivos por la pandemia del coronavirus es en los clubes de Salta, cuyos directivos mitigan recaudación que va derecho al despeñadero con la venta de bingos. En cambio, en las entidades sociales y deportivas metropolitanas, este impedimento los metió a poner el grito en el cielo en dirección a Bolívar 1, sede del Gobierno porteño. Va con un video.
Hace 6 años DINÁMICAS

Las ininterrumpidas tardes de galbana en “Dorotea”, subsede cafeteril ubicada en Pueyrredón y Necochea de nuestra ciudad, deberían integrar la cátedra que dirigentes de clubes salteños podrían dar a sus nerviosos homólogos metropolitanos. Desde hace años, las directivas de las entidades locales suplantan las bajas en la recaudación con lo que ofrece el bolillero, en los ocasionales bingos de clubes o bien de la Liga Salteña. Todo eso con el beneficio extra: público atento al sorteo televisivo y nulo desplazamiento humano.  

Por estas horas, en el centro porteño la queja de las comisiones directivas de estos clubes de barrio llegaron y se hicieron formales, a través del bloque del Frente de Todos, en base a tal prohibición de actos deportivos por el COVID-19.  

Los dirigentes barriales redoblaron su reclamo para que la administración Rodríguez Larreta declare la emergencia económica y sanitaria en las instituciones deportivas inscriptas en el Registro Único de Instituciones Deportivas, comúnmente conocidas como “clubes de barrio”.

El integrante de este bloque de legisladores, Claudio Morresi, fue quien motorizó esta iniciativa que ya tiene fuerza de ley, y solicitó que hasta tanto dure la emergencia -la vigencia de ese estado de excepción sería por 90 días con la posibilidad de que se extienda-, se exima del pago de impuesto de alumbrado, barrido y limpieza y se otorgue, a favor de los clubes, un subsidio mensual equivalente al 75% del valor de las tarifas de servicios públicos de agua, gas y electricidad.

“La ley podría contribuir a acompañar y sostener a las instituciones sin fines de lucro, las cuales seguirán manteniendo gastos durante el período que dure los efectos de la pandemia”, consideró Morresi. El proyecto, que es acompañado por los diputados Santiago Roberto, Manuel Socias, Cecilia Segura Rattagan y Leando Santoro, sugirió  que el órgano de aplicación sea la Subsecretaría de Deportes de la Ciudad, y entre los argumentos especificó que la actual situación de emergencia “les significará (a los clubes de barrios y otras instituciones) un esfuerzo desmedido en un momento que tienen la obligación solidaria de cerrar sus puertas en virtud de las recomendaciones del Ministerio de Salud”.  

NdR, 17 de marzo de 2020. 


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