Cuando el peligro no son los rojos

Las lecciones de historia universal pasan frente a nuestra vista, en vivo y en directo, si uno mira el panorama europeo. La furia juvenil contra el ajuste de los gobiernos francés, italiano y albanés, emparentados con manifestantes criollos. La otra cara de la moneda ultra que asoma desde allá, pero también desde aquí, expuesta en las siguientes líneas.
Hace 3 horas ASUNTOS DE FONDO


#TortillaDadaVuelta

F.P.

El rojo es el color que surca este fin de semana las calles de las principales ciudades europeas, rebosantes de jóvenes en abierto desafío a las medidas de ajuste dispuestas por sus respectivos gobiernos. París, Lyon, Marsella, Milan, Florencia, Pisa y la capital albanesa Tirana fueron las locaciones en las que explotó la ira juvenil, arrinconando a fuerzas policiales y a gobernantes.

En las mencionadas ciudades francesas e italianas -parcialmente en Albania- la agitación del “peligro rojo” en el frente ucraniano y el sacrificio de partidas educativas y tarifazos para solventar esta aventura bélica, explican el revoltijo. Una derivación de la quita de fondos estadounidenses a la OTAN, el pedido de dimisión trumposo al dictador Volodimir Zelensky y el mensaje de dejar hacer al gobierno de Vladimir Putin, pusieron en guardia a las administraciones europeas contra esta nueva ´amenaza roja´.

Al agitar este temor a los rojos moscovitas, a su vez puso en rojo las partidas para educación, beneficios sociales y a propinar tarifazos en el gas, la electricidad y el transporte, Con lo cual, este pretexto geopolítico se depreció en la consideración ciudadana de franceses, italianos y albaneses, agredidos no por los rusos, sino por sus propios representantes.

Durante todo el fin de semana, tras alegar motivos de seguridad estuvo inhallable el presidente Emmanuel Macron, quien 17 días antes recibía en el palacio Elíseo a su homólogo argentino, Javier Milei. Aquella tarde del 1º de octubre, el mandatario galo compadreaba a su contertulio por enarbolar la Stihl contra 40 millones de prójimos y se regodeaba con la suya, dispuesta a recortar € 54.000 millones a los franceses.

Dos semanas más tarde, Macron huyó del palacio del Elíseo en medio de la multitud que este fin de semana asedió la sede gubernamental y destrozó París y varias ciudades francesas. Mientras la nostalgia habrá invadido a la comitiva argentina que el 1 de octubre pasado lograba la captura de autofotos del canciller Pablo Quirno, Diego Santilli y Toto Caputo -el Messi de la Fianza-, otras de Gobernadores, en los jardines del palacio gubernamental. Escenario hoy doblemente vallado por las fuerzas anti disturbios [NdR: Ver artículo ].

"No sabemos dónde se encuentra actualmente el Presidente de la República", admitió este sábado un periodista de la cadena televisiva BFMTV. En reemplazo, para resguardo de los pocos centavos de credibilidad que van quedando de su gestión, un nutrido contingente de fuerzas de seguridad fue desplegado para proteger el Palacio del Elíseo.

Cuando la administración violeta decidió montar el fiasco de la Semana Argentina en París, las movilizaciones citadinas ya eran notables en intensidad y en cantidad. Un par de días antes, el propio Javier Milei había advertido en la Asamblea general de Naciones Unidas que casi toda Europa “se hunde”, sin la asistencia financiera y militar estadounidense. Por lo que algún deja vu de esa juventud levantisca parisina e idéntico temperamento en los jóvenes criollos que marcharon el pasado jueves, debe haber sobrevolado por Casa Rosada.

Un escenario similar es el que se vio obligada a atravesar otra de las mandatarias admiradas por la gestión violeta, como es la primera ministra Giorgia Meloni. La ex presentadora televisiva, no sin cierto temor, observó la furia juvenil lanzada contra edificios públicos en Milán, en Florencia, Roma, Turín y Bolonia. Igual niveles de bronca hacia el rojo impuesto a las partidas educativas, de seguridad social y tarifazos, en tanto, ningún espacio para desviar la atención hacia otros rojos foráneos.

En la región de la Toscana, un grupo de jóvenes manifestantes colgó una gigantesca bandera palestina para ornamentar la famosa Torre de Pisa, Mientras que Florencia fue escenario de una movilización estudiantil en defensa de la educación pública, reclamo por mayor financiación y rechazo a la guerra y el aumento del gasto militar.

En Tirana -capital albanesa- igualmente hubo jóvenes en las calles y quemas al por mayor. En esta nación de la región balcánica, además de los recortes que gatillaron la ira de franceses e italianos, se sumó el apresto para venta de una porción del territorio a inversores cercanos a la administración trumposa. En contra del pase a manos extranjeras del “truall”, vocablo con el que los albaneses designan a su tierra. 


NdR, 18 de octubre de 2026.

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