Enchufe y emperifollado

Las barrabasadas puestas al descubierto para el macaneo digital en vecino país, hizo sonar varias alarmas, además de las de la política. Como preguntarse hasta qué punto nos embroman con la fama y las cualidades artísticas que permanecen indetectables para nosotros. Con esta sospecha y algunos indicios contemporáneos iniciamos la siguiente retrospectiva rockera.
Hace 1 hora PLACERES AUDITIVOS


#MusicaVintage

M.R.

El macaneo digital con público ficticio, lo que se deschavó con los recientes allanamientos al malandra criollo Fernando Cerimedo, tiraron abajo toda una estantería sobre el farmear y sobre la misma fama. Esto en lo político, en lo estético y en artístico, lo que nos da la excusa perfecta para ratificar una presunción: el persistente interés de las nuevas generaciones respecto a la oferta musical de algunas décadas recientes.

Al respecto, antes del incidente con el centro de cuentas robots detectadas en suelo boliviano, nos hemos saciado con la lectura de comentarios de jóvenes en relación a la música de los años 70 y 80. “Desde Chile (…) nunca es tarde decir GRANDE SOBRECARGA ....eternos 80”, escribió un joven trasandino en referencia a la banda de rock nacional argentino -de la retaguardia en cuanto a éxito- que sonó entre 1985 y 1988.

Similar a la publicación “25 de mayo Argentina 2025”, con la fecha en la que un pibe de nuestro país escucha a Cosméticos, conjunto nacido en 1983 y cuyas canciones sonaron en las radios durante los tres años siguientes. En contraste con gigantescos reservorios de cuentas robot que nos contrabandean su fervor por balbuceos de centroamericanos reemplazando la “L” por la “R” o baldazos con autotune.

En la comparación, nada podría focalizar la atención de la juventud de estos días (menos la de países vecinos) por bandas que durante su presencia física en los escenarios nunca llegaron al lugar central, en materia de éxito de ventas y/o regalías por sus canciones. Es decir, hoy no existe granja de bots ni publicista capaz de mover un dedo por Cosméticos o Sobrecarga.

Los del vocalista Julio Breshnev, debido a su localía en catastros porteños, tuvieron la pequeña bendición de tener en las consolas a Julio Moura, guitarrista de Virus, para su primer disco. En efecto, “Cosméticos” (disco de la banda homónima) habían fichado para el sello CBS y entre mediados del 85 y parte del 86 lograron instalarse con “Hu na na” como una suerte de himno de Lado B de la banda de sonido juvenil.

En mayo del 85 presentaron este álbum debut en un concierto realizado en la discoteca Palladium, durante el cual Gringui Herrera (Los Abuelos de la nada) sustituyó al bajista Alejandro Arena, ausente por un grave accidente vial. Con su propuesta de pop de sintetizadores y new wave, Breshnev, el tecladista y guitarrista Mario Fernández, el guitarrista Leslie Buron, el bajista Alejandro Arena y el batero Pablo Linares, tuvieron sus instantes de fama. Y no es joda, ya que al año siguiente lograron que “Enamorándote otra vez” fuese una destacada continuación de “Hu na na”.

Algo más curioso fue el derrotero de Sobr}carga, banda nacida en la primera mitad de los 80 en la localidad bonaerense de Trenque Lauquen. Un nombre que conservaron, incluso, hasta 1985 con el ingreso del guitarrista Horacio “Gamexane” Villafañe, la firma con el sello CBS (el mismo que Cosméticos) y la edición de “Sentidos congelados”, su debut.

Lo de estos muchachos del sur bonaerense hallaría más parentesco en conjuntos más oscuros o noir, tales como Bauhaus, Joy Division o Killing Joke. A lo mejor por estas influencias fueron la elección adecuada para actuar de apertura del show de The Cure, en el estadio de Ferro, en marzo de 1987.

Sobrecarga venía de consagrarse como Grupo Revelación en la segunda edición del Chateau Rock, en Córdoba. Allí, el cantante César Domici, Guillermo Robles (bajo), Gustavo Collado (batería) y Gamexane (guitarra) habían logrado impresionar a colegas como Sumo, Metrópoli, GIT y Virus. Para ese año, ya tenían editado el primer disco que contenía los hits “Conexión Paris”, “Viajando hacia el este”, “El Gran laboratorio” y “Sentidos congelados”.

Hacia el 87, el grupo ya tenía casi listo el material para su segundo álbum, aunque ´pasaron cosas´ diría un comentarista derechoso. Un 85 inicial a todo vapor, actuaciones, disco, lauros y hasta lugares en recopilaciones de éxitos del rock nacional como FM RA (que incluyó “Viajando hacia el este”), Remix Dance 86 (“Conexión París”) y Remix Dance 87 (“Sombras españolas”). Sin embargo, faltaba guita.

Los músicos estaban en medio de un juicio por desalojo por impagos, y apenas conseguían guita para viajar en el colectivo urbano hacia los lujosos estudios Panda, donde grababan su segundo álbum. Hasta que Dominici y Gamexane cuestionaron por esta situación al productor, y como respuesta “Grinbank nos soltó la mano”, contó Collado, en 2014. A lo mejor, por esto decidieron como título de su segundo trabajo el nihilismo de “Mentirse y creerse”.

Los músicos de Sobrecarga iniciaron luego una transmutación y así Gamexane (también David Wrocklavsky, invitado del segundo disco) inició a fines del 87 el proyecto Todos Tus Muertos, junto a Fidel Nadal y Jorge Serrano. No sin antes dejar un legado a través de “Es telepatía” o “Verano negro”. Material más que apto para que los nuevos oyentes armen su set list con temas de Sobrecarga o Cosméticos, dos bandas de la segunda fila del rock de los 80, pero para nada desdeñables de oir en la actualidad.

Escuchá Cosméticos & Sobrecarga en NdRRadio Vintage.

NdR, 24 de agosto de 2026.

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