Ni para Molinos de viento

La mirada en estas 24 horas estará puesta en la Cámara alta nacional, también en los alrededores. El proyecto que permite extranjerizar regiones enteras de nuestras provincias viene a los empellones desde el bloque mileidista. Cómo van moviéndose las piezas parlamentarias, en cuanto a este escandaloso proyecto.
Hace 4 días SEMANA POLITICA


#SesionTierrasEnPeligro

F.P.

El microclima proclive al voto de los tres senadores nacionales salteño junto al bloque libretario no consigue tapar las discrepancias en el oficialismo gaucho. Si bien escasean las consideraciones públicas respecto al proyecto extranjerizador de superficie albiceleste, hay inquietud por lo bajo en un distrito como el nuestro señalado con rojo por la tenencia de catastros en manos foráneas.

A escasas 24 horas de la votación en Cámara Alta, la bancada violeta descuenta en su aritmética los votos a favor de Gonzalo Guzmán Coraita y María Emilia Orozco. En tanto, las posibilidades que Flavia Royón -del bloque Primereando A Los Salteños- se sume a este franquiciado alienante en lo territorial zigzaguean entre “sí”, “mañana vemos” y “creo que no”, en sintonía mutable según su asombrosa versatilidad de posturas.

No constituye un dato menor que, a la par de Misiones, la provincia de Salta sea una de las que mayor permeabilidad mostró ante aspiraciones de terratenientes internacionales. En particular, respecto a la gravitación de propietarios oriundos de otras naciones con tremendo peso político y económico en departamentos como San Carlos y Molinos, con más del 57% en manos de extranjeros.

Por lo que en la próxima etapa, en caso que prosperase la iniciativa para ampliar el dominio extranjero de los miles de catastros habría que mirar un poco más hacia el oeste. Principalmente, la vista estaría puesta en la posible secesión del departamento Los Andes, el que guarda grandes reservorios de minerales codiciados para la ulterior fabricación de herramientas para tecnología de punta.

Justamente, a mitad de semana llamó la atención que el ex REMSA -muy cercano al saenzismo- Alberto Castillo reputase como de inédita “gravedad institucional” el proyecto de Sturzenegger, Bullrich y los Milei Brothers. En base a su reciente experiencia al frente de la empresa minera estatal, el dirigente del PRO distinguió que mantener este territorio en manos estatales posibilitó eludir conflictos en vastas extensiones situadas en la región puneña de nuestra provincia.

Por lo cual, el aterrizaje de nuevos propietarios provenientes de ultramar es visto como un gran peligro para la integridad nacional, además de una amenaza para la población local. En opinión de Castillo, estos inversores están avizorando con la meta en “los próximos 50 años. No solamente los minerales; también están hablando del agua y de los alimentos”, alertó en una entrevista con FM Aries.

En evidente contraposición a los borradores expuestos en las últimas horas por la senadora Patricia Bullrich. Entre la veintena de redacciones del mismo proyecto, todas permiten a personas físicas o jurídicas del extranjero apropiarse de una inmensa porción de terrenos provinciales y regiones completas del país, con valor estratégico y en recursos subterráneos.

En la previa a este intento de legislación para el Nuevo Derecho Violeta, nuestra provincia tiene extranjerizado el 59,8% del departamento San Carlos, mientras que en Molinos idéntico porcentaje alcanza al 57,8 % del territorio. Un poco peor es la situación en la zona de Puerto Libertad, provincia de Misiones, donde la compañía chilena Arauco adquirió el 70% del territorio. Allí, en el este del mapa criollo -al igual que en Lago Escondido y otras regiones patagónicas- la instalación de puestos sanitarios, comisarías y escuelas depende exclusivamente de los propietarios extranjeros.

Fuera del edificio del Congreso nacional, diferentes organizaciones barriales, de sectores ambientales y sectores políticos inorgánicos, marcharán a la vuelta del Parlamento. Lo mismo que en diferentes ciudades y pueblos del país, quienes vislumbran un horizonte ennegrecido si esto se aprueba el 6-A. 


NdR, 5 de agosto de 2026.