Sin mirar y sin tocar

Andar en retrospectiva hacia los años 80 posiblemente incluya entrar al microcosmos de la MTV. La difusión masiva del rock y del pop de la mano de un canal que supo explotar comercialmente dicha posibilidad. Y que en el transcurso de los años le puso lápida a esta variante artística y sucumbió a la par de esa criatura.
Hace 1 semana CAPRICHO VISUAL


#MusicaQueSeVio

M.R.

Hace siete meses que cerró sus emanaciones, pero igualmente se siente el gran hueco en la programación musical que dejó el cierre del emporio MTV. Concebido entre fines de los 70 y comienzos de los 80 por ejecutivos de la Warner hasta su pomposa emisión inaugural un 1 de agosto de 1981, a mediodía.

Incluso, uno de ellos -John Lack- fantaseó subirse al timón del rock en base a su recordada frase: “damas y caballeros: rock and roll”. Un resumen que a lo mejor incluía la sugerencia que una expresión artística requiere solamente de una pequeña pizca de los terceros o mecenas, a fin de encauzar la libertad creativa por el sendero de la aclamación.

Un precepto que desoyó Lack, al igual que lo hicieron otros ejecutivos de esta misma empresa, tales como Robert Pittman, Tom Freston, Fred Seibert y John Sykes. Este último, tocayo del genial guitarrista británico que llevó a la cima a Whitesnake con “1987”, quien luego se conocería como organizador del Salón de la Fama del Rock and Roll que en los últimos años sólo generó perplejidad en el auditorio con la inclusión de números de hip hop, raggamuffin y reggaetón.

Todo lo anterior como elementos de utilidad para esta retrospectiva, necesariamente motorizada por la nostalgia y las remembranzas sobre momentos del Valhalla rockero. Pero también con tempranas advertencias desoídas por parte de estos empresarios del negocio musical, con lo cual dicho apadrinamiento tal vez los hizo mutar en sepultureros del estilo musical rudo y, por momentos, rebelde.

En su día de inauguración -1 de agosto del 81- las palabras de Lack se introdujeron en medio de una edición visual que incluía el alunizaje del Apolo 11 y el lanzamiento del transbordador Columbia en las misiones al espacio de aquella década. Después de un frustrado intento por utilizar la frase de Neil Armstrong, acerca del pequeño paso de un hombre y el gran tranco para la humanidad, finalmente descartado por motivos legales.

Desde un comienzo, MTV mantuvo una línea estilística muy cercana al pop de sintetizadores, la nueva ola, el post punk y algunos guiños al hard rock (siempre y cuando éste contase con guitarras prelavadas). De modo tal, aquellas expresiones más estridentes del hardcore, el punk, el heavy metal, el thrash metal o el black metal quedaron fuera de esta cosmogonía estética. O sea, marginados por los parámetros musicales caprichosamente planteados por Lack, Pittman, Freston, Seibert y el inefable Sykes (estadounidense).

Fue de acuerdo a tal universo empresario, con sede en New York, que en la Pachamama del 81 empezaron los primeros listados de lo que MTV consideraba material apto para el consumo juvenil. De manera tal, los primeros audiovisuales emitidos fueron el insoportable “Video Killed the Radio Star”, a cargo del grupo The Buggles formado (sostengan con la mano sus mandíbulas) por el tecladista Geoff Downes y el bajista Trevor Horn, luego integrantes del conjunto Yes (Downes después en el exquisito rock sinfónico de Asia). 


La lista seguía

Además, el listado de videos incluyó “You Better Run”, de Pat Benatar; “She Won’t Dance With Me”, de Rod Stewart; “You Better You Bet” de los The Who; “Little Suzi’s on the Up”, de Ph.D. (grupo integrado por el batero Simon Phillips, el tecladista John Hymas y el vocalista Jim Diamond); “We Don’t Talk Anymore”, de Cliff Richard; “Brass in Pocket”, de The Pretenders; “Time Heals”, de Todd Rundgren (el padrastro de Liv Tyler); “Take It on the Run”, de REO Speedwagon, y “Rockin’ the Paradise”, de la banda estadounidense Styx.

En función de esta bitácora trazada con firmeza por los directivos, la estación reclutó a los disc jockeys Mark Goodman, Nina Blackwood, Alan Hunter, J.J. Jackson y Martha Quinn. Aunque todo anduvo tambaleante al comienzo, dado que los canales de televisión por cable rechazaban incluirla entre su oferta a los abonados, la videoteca disponible no era tan frondosa y los 250 cortos musicales con los que inició resultaron insuficientes para sostener la programación.

Sin embargo, esta dificultad fue subsanada por medio de una campaña en la que figuras del firmamento musical reclamaban: “quiero mi MTV”. De modo tal, por las pantallas hicieron este planteo Madonna, Pete Townshend, Mick Jagger, David Bowie, y Cyndi Lauper. Tras lo cual, los jóvenes de los 80 acribillaron con esta demanda a las compañías de televisión por cable.

Una vez consolidado el nexo entre la oferta televisiva y la demanda juvenil, esta amplitud en la oferta musical de MTV motorizó a conjuntos que no habían podido llegar a la radio, pero sí tenían videos musicales para mostrar. Tales fueron los casos de Human League, Men at Work, Bow Wow Wow, Depeche Mode y, sobre todo, Duran Duran que habían desarrollado un sólido concepto estético y audiovisual como contrapartida a su oferta musical [NdR: incluso, el bajista John Taylor llegó a ser figura en el jet set hollywoodense de los 80].

En contraste, generó toda una corriente de conjuntos que se conformaban y proyectaban casi exclusivamente pensando en sonar en la programación de MTV. Y podría suponerse que esta prerrogativa pudo haber sellado el destino no tan venturoso para grupos con atractivo artístico musical como The Knack (los de “My Sharona”) o A Flock of Seagulls (acertadas composiciones, pero peinado lamentable de su cantante), mientras la excesiva generosidad bendeciría a otros como los inexplicables Talk Talk, Ray Parker Jr (el de la canción “Los Cazafantasmas”) o Ashford & Simpson (los de la soporífera “Solid”).

De entrada, Lack, Pittman, Freston, Seibert y Sykes impusieron como objetivo de esta señal a los jóvenes entre los 12 y 34 años de edad, pero las restricciones artísticas redefinieron al target de MTV entre los 12 y los 24 años. Posiblemente, esta rigurosidad de los ejecutivos intervino en las posteriores deserciones de los v-j´s JJ Jackson, Nina Blackwood y Martha Quinn, seguidos luego por las de Alan Hunter y Mark Goodman.

Unos años antes, estos programadores habían contribuido al éxito de lanzamientos musicales acondicionados para la era MTV. Además de los británicos Duran Duran, nos referimos a la gran producción audiovisual de “Thriller” de Michael Jackson y la banda original de sonido y los videos para los temas de la película “Flashdance”.

En su época de esplendor, MTV puso su granito para expandir la aceptación a figuras encaminadas de antes al éxito como Adam Ant , Bryan Adams, The Motels, The Cars , Culture Club , Def Leppard, Dire Straits (en 1985 el video de " Money for Nothing" incluyó en su letra el “Quiero mi MTV”), Tina Turner y Eurythmics. Mientras que consiguió el prodigio de endiosar a Peter Gabriel, y al reconocimiento de Hall & Oates, Billy Idol, Billy Joel, John Mellencamp , Mötley Crüe , Tom Petty and the Heartbreakers , The Police, Prince, Ratt, Ultravox , U2 , Van Halen y ZZ Top, entre otros. 


Y el rock pesado?


En tanto, la pujante escena heavy llevó al tándem de Lack, Sykes y compañía a repensar su miopía ante este género. Alguna señal se advirtió con el éxito de “1987” de Whitesnake -tras el envión del video “Still of the night”- y los teje/manejos para volver a reunir al guitarrista y compositor del 80% de las canciones (John Sykes, homónimo del ejecutivo de MTV) con el cantante David Coverdale. Lo que desembocó el 18 de abril del 87 -un mes después del lanzamiento que Geffen haría con Whitesnake- en el segmento ´Headbangers ball´, el que incluía heavy y hard rock.

En parte, el férreo filtrado corporativo quizás demoró el éxito de grupos de este género como Metallica o Megadeth, cuyos videos recién serían puestos a rotar a fines de los 80. Y pudo haber relegado a otros como el trío de hard rock vanguardista Blue Murder, liderado por el ex Whitesnake John Sykes, junto al bajista Tony Franklin y el legendario batero Carmine Appice [NdR: el guitarrista británico murió en enero de 2025 con la presunción que Geffen o Kalodner, junto a MTV, habían boicoteado a Blue Murder para inducirlo a una reconciliación  con Coverdale].

Aunque el gran cachetazo suministrado al tándem Lack-Sykes-Pittman-Freston- Seibert sería el de otro rubio. Un par de años más tarde, en septiembre de 1991 arribaría el otoño del grunge, género de los muchachos y muchachas descontentos con el empleo/basura de la era Clinton. Todo se dio vuelta con el lanzamiento de “Nevermind”, el segundo disco de la banda Nirvana.

Aquel álbum destronó del primer puesto del ranking estadounidense al disco “Bad”, de Michael Jackson. Y de la mano del video de “Smells like teen spirit”, obligó a la gerencia de la estación a levantar aquellas banderas, en cuanto a eso de “nada de guitarras estridentes, ni de gritos desaforados”. A partir de Cobain y sus muchachos, los demás grupos grunge como Soundgarden, Pearl Jam, Alice in Chains o Stone Temple Pilots cambiaron el paisaje de MTV.

Fue la banda de Kurt Cobain la que en los premios MTV del 92 irritó hasta el extremo a los directivos de la señal, cuando amagó con los acordes de “Rape me”, durante su show en vivo. Al igual que un tiempo después sacó reluciente de su repertorio uno de los discos unplugged más recordados de todos los tiempos, junto al de Eric Clapton.

A mitad de los años 90, los ejecutivos ya mencionados consideraron que la etapa del rock en televisión había muerto y redefinieron a esta señal como una productora de telerrealidad. Además, como productora de dibujos animados para público adulto con lo que alcanzó un relativo éxito a través de ´Beavis and Butthead´ y con ´Daria´.

Sin embargo, unos años más tarde los reclamos de televidentes -varios de ellos refractarios a los reality y a la animación para adultos- convencieron a los empresarios de resucitar al rock. Así, en 2020 intentaron algo con la señal MTV 80´s y luego con MTV 90´s. Hasta el último día de diciembre de 2025 cuando el canal musical cerró definitivamente sus puertas. Y el rock siguió por ahí, en las calles, donde nació y creció poco más de medio siglo atrás, cuando una señal de música en televisión ni siquiera había sido un bosquejo. 


NdR, 2 de agosto de 2026.

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