Por: Belisario Mendieta
(*).
Es en este punto, el de las
falsas noticias, donde las redes sociales se llenaron de post con unas series
de videos del supuesto mercado donde se mostraban como se tenía enjaulado
animales “exóticos como murciélagos, serpientes” y hasta perros. Se puede
apreciar como los mantenían vivos y luego los sacrificaban para ser parte de un
platillo de esa peculiar gastronomía.
Para la sorpresa del que
escribe la nota, el video corresponde a la ciudad de Yakarta, Indonesia, a más
de 4100Km de distancia entre cada urbe, así lo informa la cadena de noticias
internacional RT. Lo novedoso es que no solo la “populus” de internet pisaron
el palito, también lo hicieron grandes medios de comunicación nacionales, que
es donde nos compete. Medios como el Clarín o Infobae publicaron una nota donde
mostraban el video del mercado de Yakarta como si fuese el de Wuhan. Con
comentarios de “terribles imágenes” y “no había control sanitario” no han hecho
más que levantar una cortina de supersticiones sobre la población china y sus
hábitos.
Si bien en las notas
publicadas al final agregan imágenes reales de AFP, una agencia de información
mundial, sobre el mercado de Wuhan pero las primeras en llamar la atención no
son más que de otro lugar y se tiende a afirmar comentarios no más lejos de la
realidad.
Citando a Joseph Goebbels, jefe de la propaganda de la
Alemania nazi, una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.
Como explica Javier Telletxea
Gago, Sociólogo, Antropólogo y Profesor español residente en china en su canal
de YouTube; las autoridades chinas y los científicos manejan la hipótesis de
que pudo haberse originado por la gesta de murciélago o serpientes infectadas y
de ahí muto la cepa, no por condiciones higiénicas del mercado en sí. Pero como
explica el youtuber, no es habitual que la población asiática coma este tipo de
platillos pero no se descarta que algunas poblaciones rurales tengan en su
dieta los murciélagos o serpientes como parte de legado cultural, aun así, en
grandes urbes como Wuhan, con 14 millones de habitantes, no se comercializa ni
se come ese tipo de comida.
El cultivo de lo falso
Días después, se publicó otro
video, escandaloso para occidente donde podemos ver a una persona de rasgos
asiáticos comiendo en un restaurante una sopa de murciélago. Las reacciones no
tardaron por los “Fan destacados” y solo provoco el aumento de supersticiones y
comentarios poco racionales. El sociólogo menciona en el video que el video no
fue filmado en la ciudad donde se originó el brote ni mucho menos en China. La
filmación proviene de la Republica de Palau, a unos 3300Km de la ciudad china.
Al parecer, en esa isla del
Pacifico sur, es un plato tradicional la “Sopa de Murciélago a la Palau” que se
suele servir a los turista, en comparación a algo más occidental como el jamón
serrano madrileño o las empanadas salteñas, aperitivos de bienvenida.
Ahora mismo la sopa es más
china que isleña, ¡un robo cultural sin precedentes¡ o eso parece ser por
internet.
Telletxea Gago se encuentra en
la ciudad de Dangyang, al sur de la prefectura de Hubei y que su capital es
Wuhan, epicentro de la enfermedad. Al finalizar su explicación de la situación,
agrego en subtítulos que el gobierno prohibió la salida de la población, hasta
donde tenga entendido, de la población de la región de Hubei y alrededores.
El gobierno de Pekín ha tomado
medidas extremas para contener la situación, debido a la falta de información
de la cepa nombrada, de momento, 2019-nCoV. A la fecha se cerraron 13 ciudades
afectando 41millones de personas.
Pero la proliferación de fake
news y de fake video, han provocado una avalancha de información errónea, de la
cima con los medios de comunicación que no verifican la fuente hasta los “fan
destacados” de los medios en Facebook generando malestar, odio, racismo y
comentarios carente de lógica. En un contexto así, la cadena de información no
verificada tiende de apoderarse de los instrumentos comunicacionales volviendo más
grande la avalancha de incoherencia.
Entretenimiento o información
¿La era de la información está
en jaque? O ¿Es parte de su esencia la idea de algo irreal? Cuando se abre el
teatro de noticias, al mismo tiempo también se suelta el telón la desinformación, un
fenómeno al estilo del teléfono descompuesto pero potenciado con el internet y
el alcance masivo que tiene la misma.
La idea de la comunicación con
un perfilamiento académico es la construcción de conocimiento, uno que sea útil
a la sociedad y salga del páramo desinformativo. Poniendo en contexto
con la enfermedad, si la ciudadanía no está informada con fuentes verídicas, no
tendrá las herramientas para la toma de decisiones coherentes. “Que es el virus
en cuestión, donde se originó, como se contagia, la propagación y los métodos
de cuidado” y demás información que ayudan a tener un parámetro lógico de
acción y cuidado; además de que evite decir desaciertos por internet o de
asustar más y más.
Desde mi posición como
estudiante de la comunicación, la idea de combatir las fake news es algo que
toda persona que se quiera dedicar a esta profesión debe tener muy en cuenta
porque es un derecho y nuestra obligación de brindar información verificada o
con fuentes para la construcción de un conocimiento verdadero. Debemos crear
“True News” para no decir “Fake News” esa es la profesión un tanto romántico
pero no es malo soñar.
Al momento de escribir esta
nota, tanto las autoridades chinas y de la OMS, Organización Mundial de la
Salud, no poseen datos específicos de lo contagioso y mortal que puede ser y
tampoco una cura efectiva para contener la enfermedad, no más, que los
antibióticos cotidianos.
(*) NdeR, 31 de
enero de 2020