#Acuerdismogobernas
F.P.
En los 13 días
que restan hasta el encuentro presidencial con Gobernadores en la capital
cordobesa, los zigzagueos de varios mandatarios provinciales adicionan
nerviosismo a las filas mileidistas. El salteño Gustavo Sáenz se contabiliza en
tal listado, el que otras veces supo generar el impaciente tamborilleo de meñique,
medio, anular e índice al momento de cerrar catálogos con aliados políticos.
De manera tal,
los encargados del capítulo protocolar del 25 M -Karina Milei y Santiago
Caputo- retienen sin el bordado correspondiente la medalla pensada para el
líder gaucho. En la citada fecha patria, el oficialismo prevé en suelo mediterráneo
una reunión en que cada uno de los rubricantes del convenio ultra reciba una
condecoración por ceñirse al guión de hierro de Casa Rosada.
A diferencia de
otras administraciones precedentes, el mileidismo espera reunir a varios
titulares de Ejecutivos provinciales al ritmo de un látigo con puntas en tijera
o bien una chequera, la que de momento únicamente cuenta con “0” de la propia numeración
con que salió de imprenta. El movimiento pendulante de Sáenz es lo temido por Balcarce
50: verlo extendido a otros homólogos de diversas provincias.
Aunque la relativa
tranquilidad de Casa Rosada se encuentra enfocada en la baja probabilidad que
Sáenz adhiera a la línea más dura. El bonaerense Axel Kicilof encabeza esa
postura, en la que se inscribieron el pampeano Sergio Zilliotto, el riojano
Ricardo Quintela y ya cuenta con 6 miembros, en total. Es el sexteto de bajas
que, por lo menos, habrá el 25 de mayo en la capital cordobesa.
En el panorama
chúcaro que se la abrió al oficialismo en Cámara alta, el gobierno saenzista
casi no tiene herramientas para negociación alguna. Dos de los representantes
por esta provincia norteña -Nora Giménez y Sergio Leavy- adelantaron su voto en
contra de la Ley Ómnibus, mientras sobre Juan Carlos Romero las posibilidades
de influir son muy bajas (el ex Gobernador juega su propio match).
Hito 25 M
Se sabe que
este proyecto parlamentario es el puesto por el oficialismo como prerrogativa
del encuentro previsto el 25 M. De modo que si se produjese un traspié de mínima en Senadores (le quedaría la
insistencia con 142 miembros en Diputados), pero si el rechazo en esta cámara alcanzase
a totalizar 48 integrantes sobrevendría un sopapo a la mandíbula.
Un envión para
concretar este escenario es el sugerido desde la Unión Industrial Argentina, a
capa y espada contra el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones. La cúpula
de esta central empresaria advirtió en la semana la metralla de exenciones
-permite importar bienes de capital, repuestos e insumos- con que el mileidismo
se propone atraer capitales del exterior, en desmedro de los inversores criollos.
A lo que se adicionó
el rechazo de las compañías generadoras de energía eléctrica hacia la propuesta
hecha por el ministro Luis Caputo de pago con bonos a 14 años, tras una deuda por
u$s 1.200 millones de lo enviado a CAMMESA [NdR: la mayorista del sector]. Una
parte del ´superavit fiscal´ con que alacraneó en las últimas semanas el
mileidismo. En cambio, desde el sector empresario adelantaron que podrían
plantear una demanda ante el CIADI, a fin de cobrar este impago.
Mientras, en
materia de energía las alternativas igualmente empalidecen el resto del
panorama. La producción de baterías de litio para automóviles como el fabricado
por Tesla tienden a esfumarse. En parte, debido a recientes cargamentos que registraron la explosión
de estos insumos, lo que a su vez desembocó en la alternativa de exportar sólo
carbonato de litio y fabricar las baterías cerca de las plantas automotrices.
Esto y la
alternativa de las baterías a base de sodio en lo que incursionó la gigante
china BYD [NdR: Ver atículo] empujaron a que el litio descendiera tres veces
en su precio internacional en comparación con un año atrás. Un cambio con el cual,
a lo mejor, se explican los trepidantes exhortos mileidistas ante foros
extranjeros en su apresurada necesidad de atraer inversiones. Lo que puede ser
un puntito a favor de los industriales locales, también de los Gobernadores.
NdR, 12 de mayo
de 2024.