#Asuntosporatender
El derrumbe en
la economía y el nivel de vida de los argentinos resulta un hecho tan innegable
que hasta la BBC lo expuso en un informe de este fin de semana. La cadena de
medios públicos británica describió el hundimiento de la demanda de productos
como yerba, leche y carne vacuna, el triángulo en base al cual giraba el
consumo de los connacionales.
Al respecto, la
ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner sintetizó en X que “la BBC la ve”,
escribió en base a este fenómeno socioeconómico. CFK destacó que desde el
título el portal británico fundamentó el artículo a partir del titular “carne,
leche y yerba mate: las históricas caídas en el consumo de los argentinos (y
cómo aumentaron las exportaciones de estos productos”.
Una reseña del crítico
instante que atraviesan millones de connacionales podría completarse con la medición
oficial sobre la línea de pobreza. Al finalizar la semana, el INDEC calculó que
hasta el mes de marzo pasado una familia de cuatro integrantes necesitó $ 773.385
para no sumergirse en la pobreza.
Lo que
representa un incremento del 304,4 % en comparación a marzo de 2023. Pero si esos
casi 774 mil remitidos a la hipótesis de un grupo familiar con necesidad de
pagar un alquiler de vivienda por $ 500 mil (incluyendo expensas, es decir,
bastante barato), la cifra para mantenerse por encima del umbral de pobre
resultaría en un requerimiento de ingresos por $1.300.000.
Mientras, en
Ciudad de Buenos Aires esa misma caracterización sociológica tendría que contar
en marzo último con ingresos por $ 1.500.000 mensuales (un palo doscientos
sesenta mil sin el pago de un alquiler de vivienda). Adicionalmente, este
fenómeno se dio en el contexto de una caída en el tercer mes, la cual para la
actividad industrial fue de -21,2 % según datos del INDEC. Una debacle solamente
comparable con niveles a junio de 2020 -plena pandemia- y se proyecta que
podría descender hasta 30 % al finalizar este año.
De acuerdo a
los especialistas en estas mediciones macro, lo de estos primeros 5 meses del
año podrían resultar equiparables a los de la crisis de 2001 y 2002 cuando la
situación en nuestro país quedó en situación más enclenque. Al respecto, muchos
aguardan el informe que prepara el organismo estadístico nacional acerca de la
utilización de la capacidad instalada. El que se situaría en 56,6 %; o sea, a
niveles de la pandemia de coronavirus cuando casi no se movía una sola máquina.
Esta situación
se da junto con masivos despidos en el sector automotriz, otrora una de las
usinas industriales de la producción criolla. Así, la General Motors alterna
entre suspensiones y planes de retiros voluntarios. Lo mismo Mercedes Benz,
Toyota, Volkswagen, Renault y Fiat.
En contraste, la
compañía de automóviles eléctricos BYD -principal competidora de Tesla- confirmó
para este año la colocación en Brasil de u$s 3.000 millones. El objetivo de esta
firma china es incrementar la producción de vehículos y conquistar el mercado brasileño,
así como la fabricación de coches con destino a la exportación. Con lo cual se
revierte la máxima de Charly García y, sí, la alegría es sólo brasilera.
NdR, 11 de mayo
de 2024.