#SufriQueLoMejorVendra
F.P.
La hipótesis
del segundo semestre venturoso volvió a las filas de la derecha criolla, de la
mano del ideólogo gubernamental Federico Sturzenegger. El economista y asesor
del mileidismo vaticinó sobre el final de la semana que “en seis meses se van a
ver los beneficios” supuestamente generados por los recortes bestiales en
diversas áreas.
El otrora
titular del Banco Central durante la gestión Macri reeditó aquel compromiso de
gestión, al indicar que luego de la actual seguidilla de lacerantes
experiencias para el bolsillo la situación florecerá hacia septiembre u octubre
próximos. O sea, una renovada versión de aquel hit macrista, relativo a las
segundas mitades de año venturosas con que extenuaron la paciencia de los
connacionales entre 2016 y 2019.
En cierta forma
y con su voz de falsete, Sturzenegger admitió de todas formas que los que
transcurren “parecen más de 100 días por todo lo que pasó”. En un vértigo de
anuncios que no necesariamente se traducen en algarabía para millones de
paisanos.
De acuerdo a la
fertilidad de su imaginación, el presidente Milei “está peleando tres batallas
diferentes”, aseguró este miércoles en TN. En una clara referencia a la faz
política (donde encuentra una oposición en postura Hachiko, can conocido por
aguardar por años a su amo) , cultural y en materia económica.
Según el guión
Sturze para esta fábula, “durante 20 años se escuchó que el Estado era la
solución a los problemas”, aunque en estos tres meses y monedas se verificó que
“el Estado puede ser el causante de los problemas”. De hecho, gracias al manejo
estatal el mileidismo guadañó en febrero último otro 35 % en jubilaciones y
pensiones, los que se agregan al -35 % ya podado en enero (otro -23 % en gastos
de capital, -12,2 % en subsidios, -6,9 % en salarios, y -4,7 % en envíos a
provincias y programas sociales, respectivamente).
De hecho, Sturzenegger
resaltó las metas en los dos primeros meses a las que, sin embargo, consideró
virtuosas. Claro que en materia de resultados fiscales para enero y febrero que
“tampoco son comunes”, admitió en una variante del ajuste inédito en la
historia del país y a nivel mundial como ponderó recientemente el propio
presidente Milei.
Mientras, más
que en la economía, en el plano de la ciencia ficción, el economista aseguró
que “no hay ningún economista que no coincida con que si la situación fiscal se
resuelve se resuelve la inflación y el problema del crecimiento”. Con lo que aludió a una cada vez más extensa
lista de colegas -en un catálogo que incluye a muchos de la escuela ortodoxa- para
quienes la variable fiscal se logró con
una alquimia numérica artificiosa (de la cual recela hasta el FMI), la
inflación no parece haber aflojado (de ahí el intento por meter mano en el
INDEC) y el crecimiento pasó a ser un cuentito a lo Papá Noel en el último
lustro.
NdR, 21 de
marzo.