#Batallay20F
F.P.
La función
catártica del lenguaje es la principal recompensa que se aguarda para el martes
que viene, cuando a nuestra capital arribe el ministro del Interior Guillermo
Francos. Algo es algo y hablando puede entenderse la gente, se solazarán los
fanáticos del consensualismo al mango que deploran todo lo que implique
controversia, cruce de ideas o fomentar “la grieta” y todo aquello que despida
aroma a neomarxismo.
El titular de
la cartera política del mileidismo llegará a esta capital gaucha para la
celebración del 211º aniversario del combate en Campo Castañares, más conocido
como Batalla de Salta. Y junto con Francos, con alta probabilidad se superpoblarà
la estación aeroportuaria local con jets privados que transportarán a otros
Gobernadores venidos con la finalidad de presentar sus respetos a Gustavo Sáenz
-en el rol de anfitrión- y dorarle la píldora al titular de la cartera política
nacional.
Ciertamente,
Francos es figura receptiva a la catarsis verbal de los mandatarios
provinciales, un rasgo que también conoce el oficialismo nacional y que además explota al máximo. A lo mejor por esta virtud
el propio Javier Milei avisó al macrismo que la figura de su Ministro del
Interior es innegociable, en un contexto de eventual coalición con el macrismo.
En el contexto
actual, podrá entenderse la indicación del ex fundador del cavallista partido
Acción por la República, acerca de “conversar” el 20 F en Salta y “encontrar
mecanismos para establecer la relación en un país fundido”. En un alambicado
juego de palabras, debajo del cual queda resaltada la situación patrimonial del
país para timonear conversaciones el próximo martes.
Aunque con
anticipación a dicha visita, Balcarce 50 ratificó un recorte por u$s 2.000
millones en financiamiento específico hacia las provincias, destinado a
Transporte, Desarrollo provincial, Viviendas, Fomento educativo (Progresar),
transporte de energía, capital social y seguridad aeroportuaria. Alimentando esta
hostilidad en una colisión con el tendido de alfombra para el visitante del 20F
[NdR: posiblemente acompañado por la Vicepresidenta, Victoria Villarruel, entre
otros], lo que dejó mareados a los guionistas y capitanejos saenzianos.
Es que una
posibilidad que recorre la línea dorsal del funcionariado anfitrión es que un
arribo en medio de tal desacuerdo entre dichos & acción sea aún más
preocupante. A ello se sumó el jolgorioso exhorto de un diputado nacional -Carlos
Zapata- a que sus comprovincianos celebren una quita de subsidios que
preanuncia refucilos de tarifazos, mientras otro legislador gaucho -Julio
Moreno Ovalle- irrumpió con un proyecto de ley al que muchos entrevieron como renovada
versión del capítulo fiscal que había sido eliminado del proyecto de Ley ómnibus.
Lo que hay que esperar
Esta discrepancia
entre las palabras y las acciones en el oficialismo nacional, a lo mejor
preanuncia un desembarco en territorio salteño con finalidad político-electoral.
En el calendario electoral completado recientemente, el mileidismo salteño
vislumbró las falencias estructurales del golem saenziano: su sistema electoral
con el archicuestionado sistema de voto electrónico. Contrastado a la vista del
ciudadano común por medio de la figura de una precandidata que en comicios
comarcanos de mayo pasado no alcanzó el
piso electivo, pero apenas 89 días después -con boletas en papel- logró un récord
con más de 310 mil votos.
En este
escenario ideal, el oficialismo conjetura en la posibilidad de avanzar con
presencia política electoral en diversos distritos, entre los que podría figurar
Salta, si nuestra hipótesis fuese la correcta. A lo del párrafo anterior se le
adiciona el flanco débil en los armados al estilo ´avenida del medio´ (fomentados
desde la RAP, Red de Acción Política ligada a la embajada estadounidense), desprovistos
de un entretejido federal más sólido.
Por lo cual puede
suponerse un diseño en que Salta, Tucumán, Catamarca, Córdoba y Santa Fe, con
sus respectivos “ismos” figuren en los planes de expansión. Por catastros comprovincianos, el resguardo
provisto por el electrovoto fomentó la creencia respecto a lo innecesario de activar
el chip dirigencial en el territorio provincial, el chamboneo en el armado de comunicación
y la desatención de contenidos en soporte digital.
En contraste,
el mileidismo irrumpió en la escena con una fuerte dosis de contenidos y estructuración
en territorio audiovisual, también digital. A tal punto que cuenta con un “algoritmo
de Yirigoyen” como denominó este fin de semana el portal La Política Online a
los tifossi -reales y apócrifos- predispuestos a expresiones y señales
celebratorias de contenidos oficialistas.
Con todo esto a
cuestas, el saenzismo osciló al final de la semana entre una tímida réplica a la
mojada de oreja hecha desde Casa Rosada (insuficiente para la arenga local) y
el alfombrado extendido a la comitiva nacional por llegar. Cuyos enviados
adelantaron su predisposición a hablar, algunas dudas respecto a resolver
diferendos y muchas fotos de los visitantes en los actos programados para el
martes.
De acá hasta el
20 F [NdR: Ver artìculo] podrá haber mucho tiempo para pensar en lo que se
negocie con el mileidismo, según la óptica del gobierno salteño. Lo que no
podrá evitar será la producción de material en condición de visitante con retratos,
registros audiovisuales y ponderación digital de los conceptos, desde suelo que
momentáneamente le resulta ajeno.
NdR, 17 de
febrero de 2024.