#CeremoniaAsuncionPresidencial
La jornada del
domingo 10 a mediodía, podría resumir que un presidente de extrema derecha
arribe al Congreso de la nación encaramado al principal chiche de la era populista.
En efecto, el mandatario electo Javier Milei y su equipo afinan los detalles
técnicos para utilizar el Cadillac descapotable oscuro que adquiriese en 1955
su antecesor, Juan Domingo Perón.
Por eso, en la ceremonia
inaugural de su gestión Milei podría llegar hasta el palacio legislativo en el
mismo automóvil que antes transportó a Jefes de Estado como Arturo Frondizi,
Arturo Illia, Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Fernando De la Rúa. Si bien el que
lo compró fue Perón, durante su presidencia, cabe recordar que ésta fue interrumpida
violentamente por el golpe de Estado ocurrido en septiembre del 55.
La legendaria
anécdota acerca del “Cadillac de Perón” llevó a que otro Presidente estuviese
sentado a bordo del vehículo: fue el mandatario venezolano Hugo Chávez. En
2006, durante una visita a nuestro país Chávez pudo pilotearlo en un paseo por
la Quinta de Olivos, dándose un pequeño gusto concedido durante la gestión de
Néstor Kirchner.
A partir de
2018, el coche color negro fue el objetivo de una ardua tarea de restauración
que empezó por la carrocería, aunque también por la faceta más bien mecánica.
Para lo cual, algunas de las piezas originales fueron encargadas hasta la sede
fabril en Detroit (y de ahí derivadas a las demás filiales que la General
Motors tiene en el mundo) para este reacondicionamiento.
Un dato
adicional, capaz de trascender el mundo tuerca, es que una fecha antológica
para esta firma automotriz es un 17 de octubre. Aquel día, en el año 1903, los
Cadillac en sus variantes Runabount y Tonneau salían de los talleres listos
para la venta (aunque el ingeniero Henry Leland alega que ello ocurrió hacia el
día 20).
Por estas
horas, el encargado del protocolo y ceremonial, el ex canciller Jorge Faurie, fue
el autor de esta ocurrencia y al parecer resultó del agrado a ojos del Jefe de Estado
de inminente asunción. Pero luego de los preparativos reapareció el fantasma
del 28J, posteriores a un gran anuncio [NdR: similar al del acuerdo comercial
2019 con la Unión Europea], es decir, los inconvenientes para concretarlo.
Lo cual determinó
que Faurie sofocase el envión inicial por el “Cadillac de Perón”, en un reseteo
basado en los obstáculos cinemáticos. Con lo que apeló a inconvenientes
operativos, dado que el automóvil está en el subsuelo de la Quinta de Olivos,
así que admitió: sacarlo va a ser cuestión embromada.
Por añadidura,
reconoció Faurie a comienzos de esta semana, hace unos cinco años que el automóvil
no se enciende. Lo que devuelve la hipótesis al catastro habitado por las simples ocurrencias, antes que por ideas
geniales y complejas maniobras de planificación. Y quedan varios días para el
día del acto.
Crédito fotográfico:
Página/12.
NdR, 5 de
diciembre de 2023.