#ElBolsilloEnCampaña
F.P.
La narrativa de
los discursos de campaña, al menos en los 24 días que restan hasta la segunda
vuelta electoral han tenido un rasgo que ninguno de los dos contendientes en
pie pudo evitar. La incursión en asuntos de números relevantes para el bolsillo
de la ciudadanía, en su mayoría de manera solapada, pero puesta en un plano adverso
para los destinatarios de estos mensajes.
En este
contexto, el ministro y candidato presidencial Sergio Massa resaltó que desde
el oficialismo “defendemos la educación pública, gratuita, de calidad e
inclusiva como línea de largada en igualdad de oportunidades”. Durante la
inauguración de un programa de profesionalización para Escuelas Técnicas, en la
localidad bonaerense de San Miguel, admitió este martes que a la par es
necesario mejorar el ingreso de las franjas más golpeadas por la inflación.
Esta definición
marcó un contraste con el discurso de su rival, Javier Milei, quien dejó de
lado la apertura de variados frentes de batalla y abrió convocatorias de
derecha a izquierda, en caso de triunfar en el balotaje. El dirigente ultra,
tal vez, entendió algo tardíamente la desventaja de situarse únicamente en el lugar
del retador y si bien hasta el 13 de agosto pasado captó el hastío de un amplio
sector social con el consensualismo extremo, en el panorama actual le toca
reactivar la faz arquitectónica.
La urgencia del
postulante ultra en ampliar el espectro de su mensaje, con vistas al 19 de
noviembre, le obligó a dejar de lado el perfil mucho más beligerante que había
adoptado hasta antes del domingo pasado. Claro que pocos son los dispuestos a
ceñirse a la unidmensionalidad, ya sea en la faz agonal o arquitectónica -de
acuerdo a la definición aristotélica clásica- en una campaña como la actual.
Club del clown
A ello se
refirió en la víspera el reelecto Axel Kicilof cuando habló del líder ultra, a
quien describió como un “amateur” y un “payaso” por la confusión de perfiles en
que su rival se encuentra entrampado. Claro, con la autoridad que dan a todo el
que sea capaz de conseguir 4.200.000 votos para un candidato presidencial, como
lo acaba de hacer el bonaerense el pasado 22 O.
En medio de este
panorama político en pleno reseteo, la alusión hecha por Massa en las últimas
horas a la situación económica es
desafío a tener en cuenta, más allá del resultado electoral en disputa. Según
la más reciente medición oficial sobre la actividad económica, tras el repunte
en la actividad detectado en agosto, la suba de precios continúa teniendo un
efecto heterogéneo entre las diversas franjas sociales.
Es decir, en
estas semanas puede haber retroceso en el consumo y lo que se intenta evitar es
que la caída sea mayor en la demanda de bienes y servicios más consumidos por
las familias. Por ello, la referencia/advertencia hecha por la consultora LCG frente
a la extinción de los bonos y beneficios tributarios dispuestos a mitad del
octavo mes del año, con el fin de apuntalar el consumo en sectores medios y bajos.
Por lo cual, “el
adelantamiento del consumo como mecanismo de cobertura ante saltos en los
precios y/o tipo de cambio ha funcionado como amortiguador de la actividad”, indicó
el informe de LCG al diario Ámbito Financiero. Sin embargo, alertaron respecto
a que este rasgo “permanezca aún presente de cara al último bimestre del año,
como resultado de su agotamiento”. Es decir, como paliativo para el corto plazo
que se extinguió al calor de las compras y entre las llamaradas inflacionarias.
Curiosamente,
la manera en que ambos contendientes parecen haberse perfilado puede atenuar la
prisa que el cronograma electoral es capaz de imprimirle a los próximos
anuncios en materia económica. Una vez despejada la incógnita acerca del
próximo Presidente de la nación quedará por trazar lineamientos para el tramo
final de este año y el que vendrá, con la sombra de los pagos al FMI sobre unos
18 millones de argentinos.
Por lo cual, si
bien podría haber sido pasajera, no es menor la incursión de un tercio de la
sociedad en una crítica corrosiva al nedflanderismo y al robertocarlismo. Pero
más que a ellos, a la pretensión de igualar en estado anímico a quienes
disfrutan de planes vacacionales en diversos puntos del país y aquellos con
serias dificultades para afrontar la alimentación diaria.
NdR, 25 de
octubre de 2023.