Algo en el camino hacia octubre

Los incidentes en el escenario político nacional se miran, desde el plano local, con cierta tensión en cuanto al epílogo que tendrán. El oficialismo gaucho amagó con dar algunos pequeños virajes en la gestión provincial, pero sin renunciar a su cubo mágico. En un escenario bastante más complejo, respecto a las simplificaciones con las que intenta afrontarlo.
Hace 2 años Economía


#InterrogantesGauchos

F.P.

Las primeras jornadas del décimo mes del año constituyen la bisagra que el oficialismo salteño aguarda trasponer, a fin de definir algunos pequeños retoques en su gestión.  La concreción o no de tales anuncios se encuentra supeditada a la sensación térmica, luego de los debates de este domingo y el próximo entre los candidatos presidenciales.

En la semana que expiró, el saenzismo anticipó desde recortes ministeriales hasta reformas constitucionales (pese a que implícitamente exponen la prematura senilidad  de la concretada en 2021). Sin embargo, a lo que no parece dispuesto a renunciar es a la fuente radiactiva, como es el voto electrónico del que provienen las recientes dudas sobre la legitimidad de las autoridades definidas por este mecanismo.

En el interior del oficialismo se vive una interna entre Leales y Recientes. El signo a tener en cuenta fue la reaparición del estratega electoral Juan Pablo Rodríguez -el Angel Torres de Amblayo- con una ristra de directivas que incluyó la entronización de Sergio Camacho como eventual Jefe de Gabinete provincial, según dijo días pasados a FM Infinito. Lo que, de paso, sugiere tanto un cambio en la estructura ministerial como la prescindencia de una de las dos Coordinaciones en el Ejecutivo provincial. 

La candidatura de Outes, independientemente de la suerte que fuese a correr en los próximos 20 días, aparece como alienada del equipo gubernamental. En base a ello  se conjetura una baja en la consideración de Los Leales, el grupo que integra y debe su denominación a que puede remontarse hasta la carrera por la Intendencia capitalina, hacia el año 2015. Idéntico el caso de Eugenia De Vita, quien va como segunda candidata a diputada nacional en Juntos por el Tipo de Cambio. 

En sendos casos, el efecto que pudiese tener el “black swann” aparecido con el escándalo bonaerense y -por lo tanto, nacional- con el flamante ex Jefe de Gabinete  Martín Insaurralde puede tener como efecto subir o bajar la cotización de Outes o De Vita. Aunque independientemente de cómo esto se procese, la situación doméstica entre Leales y Recientes viene para largo rato. Y encarnizada. 

La parsimonia saenziana con la que se asumió la campaña suministra envión a  hipótesis relativas a un desgano a la hora de la acción. Ciertamente, el escenario es muy diferente al del altar de las máquinas de MSA (método defenestrado en agosto pasado por la justicia federal con competencia electoral), cuyas plegarias más efectivas se encuentran bordadas en el escapulario que viste Rodríguez/Torres de Amblayo.

Sin dudas, el capricho de las autoridades de la Dirección Nacional Electoral por mantener el vetusto método del voto en papel en lugar del ágil-vertiginoso de la electro urna fue una notable desventaja, evalúan en clave autoindulgente desde las oficinas del gobierno gaucho. Acostumbrado a jugar con estos artefactos modernachosos de MSA, la todavía indigerible seguidilla de uppercuts que le proveyeron al armado oficialista [NdR: el cual se extendió más allá de las listas de Outes y De Vita] los 430.000 inasistentes, junto a los más de 300.000 que se inclinaron por LLA hacen añorar lo que hubiesen sido esos comicios con un método distinto de sufragio. 

Esta versión de si la abuela hubiese tenido tres ruedas, tal vez hubiese sido un triciclo, aún centraliza las exhalaciones en el grupo de Los Recientes que capitanea Rodríguez/Torres de Amblayo. Al menos, la buena noticia es que esta fracción oficialista logró trasponer el refugio en el 2º piso del hotel Alejandro I que se habían asignado por tiempo indeterminado, desde aquella fatídica noche del 13 A  

Pregunta medular

¿Quién hubiese imaginado un oficialismo local yendo al campo de batalla con pólvora mojada? Los que realmente saben de política, podrían responder los espíritus más avezados. En la semana que acaba de irse, junto con el noveno mes del año, la candidata a diputada nacional por La Libertad Avanza se aprovisionó de un obsequio adicional acercado por los propios capitanejos saenzianos.

Así, Emilia Orozco agradeció la nueva posibilidad de catapultarse más alto en la consideración del electorado. Fue gracias al subproducto de la difusión de documentación perteneciente al Concejo Deliberante, según la cual estuvo contratada desde 2019 (como asesora de un edil, detalló luego). Para colmo, este fallido cuestionamiento verbalizado por el inverosímil José García, un cantante cuya reelección únicamente se explica con  electrovoto.

La concejal y ahora postulante a una banca nacional, pocos meses atrás se hizo un pic nic con las dietas de sus colegas, la dudosa solvencia de sus pares, la descarada réplica de García que le dio razonabilidad a todo lo anterior y esta nueva reaparición del vocalista. En contraste a la presunción oficialista sobre su formación, Orozco se burló de “estas operetas”, tal como indicó en entrevista con FM Profesional, e irónicamente agradeció a capitanejos saenzianos por esta publicidad extra en plena campaña. 

Los especialistas en comunicación política suelen explicar acerca de la relatividad de la “mala publicidad”, supeditada a la manera posterior para gestionarla. La cual suele estar alentada para sobreponerse a ella por un contexto con déficit arquitectónico, como el diseñado en nuestro distrito por el oficialismo mucho antes de las Primarias de agosto pasado. Es decir, el saenzismo en bruto y el saenzismo por fuera de borda no remiten a otra cosa que a una “casta”.

Claro que este armazón no proviene de las últimas horas, tampoco de semanas o meses anteriores. La irrupción de figuras con cierto grado de reconocimiento, provenientes de la animación televisiva, radial o del ambiente del espectáculo -siempre apuntalada con gran inversión en redes sociales digitales- puede rastrearse hasta 2013.

Dichos aires de “renovación en la política” fueron aventados en los últimos seis años de la era U, aquella de la gran cantidad de fondos -principalmente de reaparición histórica- y la hipótesis del nido vacío, tras la partida del líder gaucho hacia la política nacional. Con tres-de-tres comicios ganados, ese caballito de batalla expuesto por Rodríguez/Torres de Amblayo -quien aún hoy reivindica a JMU- , aunque con más discreción en cuanto al mecanismo de voto electrónico que posibilitó todo eso. 

En el transcurso de los años, aquel sistema de los dorados años U se perfeccionó, el recambio de dirigentes con experiencia y solvencia en política por figuras mediáticas se concretó y la génesis del electrovoto fue engrasada y enaceitada (dejada a resguardo de magistrados  para dar apariencia de neutralidad, o tal vez todo lo contrario). Pero el 13 A, posiblemente hubo señal de cambio de época. Temprano en la mañana, con el fallo en las mismas máquinas de MSA y la tentativa de proyectarlas al territorio nacional que terminó yendo como el Titanic hacia el iceberg. 

Los telegrafistas  locales de aquella embarcación, propensos a eludir las “s”, parecieron no advertir ese mensaje. Aunque tampoco la desnudez de “volumen político” -muletilla durante la era U- que dejó esta ola, en medio de la cual se enfrentan Recientes y Leales. Todavía entre las sombras grandbourgianas.

(*) Publicada originalmente el 1 de octubre de 2023. Por inconvenientes informáticos con nuestro servidor decidimos repasar panorama sobre la política local.