#Noseveranadaigual
M. Rocamora
No se sabe si
aprovechando la posible suspensión de la entrega de Oscars 2024, pero si fuese
este lunes se resolvió como la conmemoración del 31º aniversario de una de las
obras cumbres del cine mundial: Los Imperdonables. Tal vez sea un acto de
justicia supraterrenal que así se haya dispuesto, ya que el film dirigido y
protagonizado por Clint Eastwood sólo recibió un par de esas desvencijadas
distinciones, cuando la crítica y el público coinciden en resaltarlo cual monumental
desempeño en el hemisferio del celuloide.
Estrenada en
agosto de 1992, “Los imperdonables” cuenta con una seguidilla casi interminable
de aciertos, desde el guión hasta la puesta en escena, las interpretaciones,
los diálogos venenosos, la franja etaria de los personajes y las locaciones
designadas para filmarla. Estas y algunas virtudes más hacen de la peli una
suerte de summa teológica del género western, en particular, y del cine
estadounidense, en general.
En estos días
en los que corre riesgo la realización de la ceremonia más engolada de
Hollywood, inmerso en un paro de actores, guionistas, productores y directores,
puede que no sea aleatorio el aniversario de 31 años, celebrado por esta
grandiosa realización. Apenas 4 estatuillas fueron para “The Unforgiven”, lo cual
lejos de ser una afrenta hoy se erige en todo un mérito [NdR: comparado con las
otorgadas a musicales indigestos, propagandísitcos washingtonianos y patético
románticas como “Shakespiare apasionado”].
En algún
momento, luego de leer el guión original -escrito por Web Peoples- Clint
Eastwood había pensado en titular al trabajo como “The Cut-Whore Killings” (“El
puto corte que asesina”) o en “The William Munny Killings” (“Los asesinatos de
William Munny”). En uno de los primeros que pensó fue en Gene Hackman.
Al parecer,
Clint tenía la idea fija que Hackman debería hacer el personaje de Little Billy
Daggett. Mientras que Gene no estaba del todo seguro. Según el actor, la historia
tendía a glorificar excesivamente el uso de la violencia y de las armas de
fuego. Hasta que sonó el teléfono y del otro lado estaba Eastwood.
“Eso es lo
opuesto a la película que quiero hacer... Quiero mostrar el lado oscuro y sin
gloria del salvaje oeste... algo que muestre ese lado de la violencia armada”,
le dijo su interlocutor. Decidió unirse al elenco, posiblemente incitado porque
en el 91 la policía de Los Ángeles golpeó hasta matar al vecino de la ciudad
Rodney King, en un claro hecho de violencia estatal con tinte racista.
Incluso, aquel
suceso por el cual incendiaron el centro de la ciudad de Los Angeles fue asunto
de conversación entre Clint y Gene. Por lo que el actor y director “le pidió a
Hackman que imitara a Little Bill (inspirándose) en Gates (Daryl, el jefe de
policía de la ciudad)”. Por lo que “Hackman llamó a la tortura de Ned Logan `mi
escena de Rodney King`”, contó este lunes el portal All the right movies.
En tanto,
Morgan Freeman estaba en plena filmación de “Robin Hood: prince of thieves”
cuando recibió la inspiración que lo llevó luego al extracto narrativo. Su
compañero, Kevin Costner, leyó una copia de “The Unforgiven” y le avisó que uno
de los roles le calzaría a la perfección. Por ello, Freeman no perdió tiempo y
llamó de inmediato a Clint. Eastwood, por su parte, pensó que sería genial para
el papel de Ned Logan y lo aceptó de inmediato.
Otro de los
arquetipos del film quedó en manos de Richard Harris. El actor irlandés estaba
viendo una película dirigida por Eastwood cuando el propio Clint fue a verlo,
con la misión de ofrecerle el papel del English Bob: denominación que suele ser
toda una invitación para alguien nacido al este de Dublin.
Un detalle que
atrajo a Harris fue que el guión caracterizaba al inglés como personaje que
habla con acento de clase alta. Entonces, Richard le dijo a Clint que “sería
genial si pudiera interpretar a este hombre como un farsante de clase alta, y
al final... todo eso desaparece y habla en un tono más bajo”. Por lo que adoptó
fácilmente esa entonación cockney de clase. Con el que el director quedó
asombrado y le pidió que lo incorporara a su repertorio.
Contra los
colorinches que frecuentaban ser el fondo de los guiones cinematográficos, la
actriz Frances Fisher (quien se encargó del rol de Strawberry Alice), se
asombró al ver un libreto totalmente en color blanco. “Los Imperdonables” se
desarrolla en la ciudad imaginaria Big Whiskey, donde el personaje de Fisher
dispara el primer incidente narrativo que después vertebra toda la historia.
Alguna vez, fue
otro actor y director como Orson Welles quien llamó la atención acerca del
desempeño actoral y tras las cámaras de Eastwood. Luego de leer y releer la
narración de Webb Peoples, Clint admitió que “cuanto más jugueteaba con él, más
me daba cuenta de que lo estaba arruinando”.
De manera tal
que en lugar de estos tijeretazos se concentró en la locación, de modo que el
set de Big Whisky se construyó en 32 días en una pradera de Alberta (Canadá),
donde no había casi señales de civilización en ninguna dirección. Casi igual al
tiroteo final con el que cierra “Los Imperdonables”. Siempre puede haber uno
peor que el anterior.
NdR, 7 de
agosto de 2023.