#Millonariadefraudacion
El cronómetro
empezó a descontar las 72 horas que faltan hasta el 10 de julio, día en que la
Caja de Seguridad Social de los Abogados ofrecerá una reunión informativa en la
sede ubicada en avenida Sarmiento 308. Las explicaciones que ofrecerá la
Comisión directiva resultan más que pertinentes, dado el escándalo que incluyó
una causa judicial por una millonaria defraudación, un despido tangencial con
aroma a represalia y centenares de trascendidos más.
El próximo lunes a las 9 horas, la titular de la Caja de Abogados, María Emilia Carabajal
y Patricio Aráoz Flemming, intentarán aplacar el ánimo de las/os profesionales
del Derecho. Ambos titulares de la entidad se encargarán de los detalles en
relación a la cifra millonaria malversada y por la cual se encuentra imputado
en una causa penal un/a empleada/o del área contable, en medio del tifón de
conjeturas que la persona acusada no actuó en soledad.
En medio del
bochorno y lejos de aplacarlo, el hemisferio abogadil se vio igualmente conmovido
luego de conocerse una notable baja en el plantel de docentes de una reconocida
casa de estudios de nivel superior. Se trata de un educador con más de década y
media de experiencia a cuestas, cesado en tal función sin causa justa. Es
decir, un despido arbitrario, el cual a su vez presupone un millonario juicio
laboral pronto a iniciarse.
En el ambiente
profesional yuxtaponen el mencionado despido con la defensa legal que el
letrado y docente ejerciera recientemente, a favor de un empleado al que le
achacasen una millonaria defraudación en una reconocida institución local. En el
mencionado caso, sin que mediare una denuncia penal. Un encadenamiento de
casualidades y tipologías susceptibles de poner más nerviosa a la platea
abogadil. Y a los que ocupan las tablas.
Pero volvamos
al escándalo en la Caja de Abogados. Tanto Carabajal como Aráoz Flemming aseguraron
dos cosas: 1) que ya hay denuncia penal; y 2) que la causa empezó a ser
investigada por el fiscal Ramiro Ramos Ossorio.
La defraudación
fue notada por los Revisores de Cuentas, un órgano presidido por Adrián Tuma,
Angel Parentis, Nicolás Juárez Campos y Lucía Bravo Herrera. Según los indicios
detectados, los movimientos irregulares de fondos podrían, al menos, remontarse
hasta el año 2011. En ese año se instaló el programa informático en la Caja de
Seguridad Social, aparentemente sustituido al final de la semana por un nuevo
software.
En tanto, resta
conocer detalles acerca de lo que determinó el Consejo de Administración de la
Caja, presidido por Eduardo Jesús Romani, junto a Eliana Verchán, Jorge Zenteno
Goytia, María Trinidad Arias Villegas, Alejandro Tapia, Ana María Montenegro,
Carlos Majul, María Eugenia Russo Moschino, y Néstor Fèlix Estrada.
En medio del
zarandeo, Carabajal afirmó que una “auditoría determinará el accionar de este
empleado, cómo se movió desde 2011 hasta este año”, aseguró este fin de semana
el portal Salta Diario. A la par, arrecian las conjeturas en torno a una
estructuración no tan solitaria para concretar el pillaje contra los afiliados.
NdR, 8 de julio
de 2023.