Cómo sigue el cuento del li tio

La interminable sucesión de expresiones de agradecimiento foráneo por el oro blanco extraído de suelo criollo ya deriva en fuerte sospecha que falta una parte de esta narración. Y es que pese a contar con cuantiosas reservas de litio, el progreso no se avista en nuestro cada vez más empobrecido vecindario. Cómo opera el macaneo de esta riqueza, pero no tanto.
Hace 3 años ASUNTOS DE FONDO


#Poberzaenmedioderiqueza

La imaginería que la prosperidad aguarda a cada argentino en cada esquina está más cerca del macaneo, antes que de la concreción. Tal fue la principal conclusión del más reciente informe de la Comisión Económica para América Latina y Caribe, la CEPAL, órgano  bajo la órbita de Naciones Unidas, sobre el mercado del litio.

Este jueves, CEPAL resumió que nuestra región se encuentra bastante por debajo del potencial como  para convertirse en actor en el mercado global de la reconversión energética. Es decir, se prevé que no tendrá incidencia para decidir sobre los precios de este recurso que tiene en su suelo -contabilizado por toneladas- mientras no lo industrialice. 

En referencia a nuestra región, el informe de este jueves de CEPAL sintetizó que el  “desempeño actual se encuentra muy por debajo de ese potencial, como se refleja en el volumen relativamente pequeño de producción de materias primas y compuestos de litio y el elevado nivel de concentración geográfica de dicha producción en Chile y la Argentina”. 

La oficina especializada en economía regional apuntó que el desafío central es procesar el “oro blanco” en el mismo suelo de los países productores, en cuanto a la fabricación de celdas de baterías de iones de litio o sus componentes. En este trabajo se planteó como los obstáculos para este proceso de industrialización las características químicas de los salares o el poco avance en la escala para su desarrollo, como en el caso de las arcillas mexicanas. 

A lo que se adiciona la suba en la cotización internacional de minerales esenciales para la transición energética, la que aumentó a velocidad de refucilo y a la par de la demanda, igualmente con la interrupción de las cadenas de suministro y las expectativas de escasez y cuellos de botella de la oferta.

Al respecto, CEPAL señal{o que “en el caso del litio, el precio no solo se multiplicó casi nueve veces, sino que no se observa un descenso significativo, como en el de los otros minerales”. Mientras, los Estados nacionales afrontan dificultades para percibir una porción de la rentabilidad al gravar esta producción y el uso de estos pocos recursos impositivos en reinversión para desarrollar otras áreas productivas. 

A lo que le agregó el factor ambiental, en función de la urgencia en desarrollar hábitos y tecnología que aumente la eficiencia en el uso del agua y la energía, junto con el monitoreo integral de los salares, el establecimiento de tasas de extracción sostenibles y los mecanismos de compensación por la pérdida de biodiversidad o degradación de ecosistemas.

El denominado triángulo del litio -Argentina, Bolivia y Chile- tienen el 56% del total mundial de reservas, lo que aumenta al 60% al considerar al resto de países en la región. Sin embargo, a nivel individual existe un desequilibrio significativo, ya que Chile explica por sí solo un 41% de las reservas mundiales y Argentina casi un 10%.

Por lo que “si bien la región ofrece un panorama prometedor en términos de proyectos, su participación podría caer en términos relativos. Mientras que en 2021 un 37% del litio consumido a nivel mundial provino de América Latina, se espera que esta cifra se ubique en un 32% hacia 2030”. En tanto, “los posibles beneficios que ofrece la minería de litio comúnmente se presentan como una ventana de oportunidad, que se cerraría en el curso de algunos años”, explicó el balance.

La limitación temporal se explicaría por el arribo de tecnologías alternativas (baterías de sodio, celdas de hidrógeno), la llegada de nuevos actores y la recuperación desde baterías recicladas. “Aun cuando estas amenazas pudieran materializarse, no desaparecería la demanda de litio producido en la región que, además, se mantendría entre las fuentes de producción de menores costos”, previó CEPAL.

En 2021, la oferta mundial de litio alcanzó niveles en torno a las 500.000 toneladas de carbonato de litio equivalente y un 96% de la producción se concentró en Australia, Chile, China y Argentina. La proyección es mucho mayor hacia 2024, año que según el gobierno salteño comenzarán a producir y enviar al exterior desde los campamentos mineros situados en la puna gaucha.   

NdR, 6 de julio de 2023.