#Directoeintermediado
F.P.
Un generalizado
proceso de recategorización de los diversos dirigentes políticos nacionales y locales
se encuentra en proceso en nuestros días. En un escenario donde la e-política o
política electrónica se medirá con otra estirpe de aspirantes a líderes, más
concentrados en los mecanismos directos, aunque sin desconocer la existencia del
soporte digital.
De los ambidiestros
que manejan la acción en territorio y la comunicación en soporte digital, los
ejemplos que pueden citarse son Sergio Massa, Myriam Bregman, Patricia
Bullrich, Máximo Kirchner, Axel Kicilof, Horacio Rodríguez Larreta y algunos
más. La impresión difundida en cada una de sus intervenciones es que lo dicho
se corresponde efectivamente con su perfil, o sea, no cabe la posibilidad de
imaginar alguna entidad suprapersonal administrando sus mensajes.
Mientras que
las raras avis podrían estar caracterizadas por Javier Milei, quien basa su eje
de posicionamiento en los medios digitales y audiovisuales, aunque también se
vale de una especie de motivación carroñera. Más que nada porque aguarda
sigilosamente las defecciones de sus rivales, en un contexto con cierta inclinación
hacia la centroderecha.
Por su parte,
los dirigentes inscriptos en la rama de la e-política tienen como casos molde a
Fernando Iglesias, Elisa Carrió, María Eugenia Vidal, Juan Schiaretti, Gerardo
Morales y Juan Manuel Urtubey, entre otros. El salteño -ex Gobernador- protagonizó
un epílogo al quedar en la semana en un limbo y “se fue silbando bajito”, según
la descripción hecha este sábado por el diario Página/12.
El caso de JMU resulta
paradigmático. En 2013 impuso la herramienta del voto electrónico en nuestra
provincia, en base a la cual aseguró su re reelección y al quedarse sin una
nueva posibilidad creyó que era su hora de la proyección nacional. En 2018 profundizó
la experiencia de la política de laboratorio, a instancias del consultor
Guillermo Seita [NdR: ex funcionario de Cancillería del menemcavallismo], quien
lo situó en una foto y reuniones posteriores con dirigentes de centroderecha.
De aquella
acción, Urtubey arrancó 2019 con una precandidatura presidencial, aunque
terminó secundando al economista Roberto Lavagna en el binomio de Consenso
Federal. Mientras que en 2023 el salteño inició otro intento mostrándose a la
par de Juan Schiaretti, con la misma receta marca Seita: una fotografía entre
ambos dirigentes.
El consultor
bonaerense todavía no hilvanó algún reacomodamiento para Urtubey, acorde a su
perfil, por el cual sólo alcanzó a definirse refractario al ajuste, también peronista.
A lo mejor, por la generación de ideas en marcha para suministrar a otros
clientes como Rodríguez Larreta, Eduardo “Wado” De Pedro (según el portal Perfil),
Schiaretti o María Eugenia Vidal.
Esta misma
consultora fue la que en las presidenciales 2015 asesoró -al mismo tiempo- a
Daniel Scioli, Sergio Massa y Mauricio Macri. Lo que “no es desleal porque todos lo sabían”,
detalló el propio Seita a revista Noticias, un par de años atrás. Con un
delivery de resultados conocidos por el público sobre la historia política
reciente.
En los momentos
actuales, probablemente los aspirantes al principal cargo electivo en juego en
2023 necesitarán ideas ocurrentes para la actividad proselitista. Pero también
efectividad comprobada, que tales invenciones tengan efecto en los
destinatarios, en el territorio, entre la paisanada.
El ajuste como porvenir,
ya sea en su variante brutal o revestida con léxico de sensibilidad social,
exigirá mucho más que ideas llamativas o manierismos lingüísticos para
enunciarlo. En el contexto a desarrollarse en las próximas semanas, son hechos
significativos las movilizaciones registradas en los últimos días en Salta y
Jujuy (las que en la hipótesis de la e-política podrán sembrar dudas si acaso
son hologramas o imágenes generadas con Inteligencia Artificial], mientras
amagan ir en la misma dirección La Rioja y Catamarca.
Si las leves
mejoras salariales que se demandan terminan licuadas por la actual de la
velocidad inflacionaria, una previsión mucho más embromada cabría esperar si se
produce una maxi devaluación. El segundo es un escenario deseado por la trifecta
en la que se diversificó la derecha (desde Larreta a Bullrich, pasando por Milei),
sin embargo tampoco se descarta como posibilidad en el Frente de Todos, en caso
que no ceda el FMI en la reunión de fines de este mes. El resultado podrá verse
en las pantallas, al igual que en directo.
Imagen; Jujuy,
viernes 9 de junio.
NdR, 10 de
junio de 2023.