Por: Nena Córdoba
(*).
Cuentos para sanar el planeta.-
Cuentos para
sanar el planeta. De Iris Cecilia Gutiérrez, interpretada por su propia autora
dirigida por Pascal Van Rooden. Una joven en medio de un viaje interplanetario,
que me hace sospechar busca un planeta del que se puedan contar historias
felices.
Nos cuenta una
historia del planeta de los colores y nos enseña que las diversidades pueden
combinar perfectamente, incluso regalarnos opciones, puntos de vista
enriquecedores.
Continúa su
camino hasta llegar al planeta Tierra, y encuentra un contrasentido, pues lo
que más hay en el planeta es agua, no tierra. Y nos ubica en el mapamundi
ayudándonos a conocer y re conocer los mares de nuestro planeta. Confundo por
momentos si viene o va, si de uno o de otro planeta. Me quedo con la necesidad
de viajar con ella, pero se va sin dejarme claro si en los otros planetas
también hay historias tristes como en la tierra, si en los otros planetas todos
los cuentos tienen final feliz. Y si es así por qué entonces ella parece que
anda escapando de todos y pienso: ¿Por qué viaja? ¿Porque no encuentra un
planeta en que le guste vivir? ¿Porque le gusta salvar a los mundos y por eso
va a cada planeta llevando historias felices de otros? ¿O porque está
convencida que el mundo sería mejor si los diferentes entendieran que no lo son
del todo, o que las diferencias se pueden resolver, mezclar o convivir? ¿Viaja
por esa u otra misión? ¿O solo viaja y observa por el placer de viajar? No
creo, es demasiado mágica como para no tener un grandioso objetivo. ¡Tal vez no
lo revela para no tentar a las fuerzas oscuras del universo! Lo cierto es que
el relato se parece al modo en que mi madre me contaba cuentos mientras cocinaba.
Y la sencillez de sus ideas me hizo sentirlo dulce y original, de tan cotidiano
y familiar . Me lleva a los 4 o 5 años cuando mi madre dibujaba guirnaldas con
la cáscara de la papa o me ponía anteojos con rodajas de pepinos…
Las cosas que ya
no me sirven las tiro y hago enfermar al mundo, entonces vuelvo loco a los
climas y los animales, y las personas comenzamos a extinguirnos, a enfermarnos
o a morir de hambre o de sed…
Es de esas ideas
que son excelentes disparadoras de otras. Igual, a mí me quedaron ganas de
viajar con ella y obtener mis propias respuestas. O ir a ver esta obra de
nuevo!!! Cuando la protagonista de esta historia cumpla su promesa: Viajar por
otros planetas y regresar a contarnos sus historias.
En unas de esas…
esa es la clave para que los habitantes de la galaxia, aprendemos a aprender de
las realidades ajenas y nos hagamos mejores habitantes de la Vía Láctea.-
Próxima función: 16/11
a las 18,30 en MINGA - Alvarado 1229
Cuentos para
sanar el planeta – 15/11/19 – Fiesta Provincial de Teatro – Salta / 2019
Tu pecado me condena
Escrita,
interpretada, dirigida y producida por Natalia Martínez- Otros intérpretes:
Marcelo Tula – Mariano Carnelli – Soledad Lami
La primera vez
que tuve la experiencia de asistir a una función de teatro a ciegas, allá por
el 2004 o 2005, quedé impresionada con la forma en que oyendo, oliendo, tocando
o saboreando, era capaz de construir una historia, construir la puesta e
imaginar los rostros, la mirada y la forma de los cuerpos. Ese elenco hacía
teatro a ciegas, con la particularidad de que también era “para ciegos”.
Cuando no cuentas
con la vista para percibir el mundo, los otros sentidos se exacerban.
Imaginé, porque
soy actriz, el proceso creativo de esos teatristas que no eran ciegos. Los
admiré. Imaginé que su director había estado en todo el proceso creativo con
los ojos vendados. Hasta llegué a imaginar que no era uno sin varios
directores. Que uno estuvo pendiente de las actuaciones, otro pendiente de que
dichas actuaciones produzcan sonidos que sean identificables para el espectador
y al mismo tiempo productores de sentido, para moldear con los sonidos un
partenaire de los actores. Otro director tal vez se ocupó del sentido del
tacto, de que la forma en que llegan a las manos, la piel, los pies o al
cabello del espectador los diversos estimulantes de sensaciones, sea oportuna,
verosímil y transformadora para conformar, completar o enriquecer la “acción”.
Obviamente también otro director que se ocupó de buscar sabores que colaboren
con la producción de la imagen que con los otros sentidos se construía, y que
tengan la propiedad de estimular subtextos, deducciones, o inducciones… U
olores, aromas que capaces de producir las sensaciones que se entretejen a la
trama de imágenes sensoriales, de modo que me digan lo que falta decir… Imaginé
otro director que dirigió todo, como una gran orquesta para darle ritmo,
coherencia y oportunidad a cada recurso, para concatenarlos con las acciones de
los intérpretes, colaborado con la devolución del primer director (el de los
ojos vendados) que paso a paso iba diciéndoles que percibía y si lo percibido
era acorde a la dramaturgia elegida y la historia relatada.- Imaginé que para
que yo hiciera un trabajo tan fantástico, debía entrenar con más intensidad mi
capacidad sensorial, algo más para agregar a mi tarea de mejorar mi técnica
actoral… La sorpresa mayor que me llevé en
aquella primera experiencia fue que al terminar la obra nos sacaron las vendas
de los ojos y vi la vereda, el farol, la fachada de la casa, el vidrio roto de
la ventana (algo que ocurrió durante la obra, o mejor dicho, que yo percibí que
ocurrió) y vi los rostros de los personajes y la última posición de ellos
imaginada, quiero decir percibida y deducida por mi durante la obra.- Todo en
la posición idéntica a la que yo imaginé, o sea, percibí.-
En esta obra “Tu
pecado no quedará impune”, no ocurrió esto. No tiene por qué. Pero cuento mi
primera experiencia para que se entienda desde qué sitio hablo. Yo diría desde
qué experiencia me pronuncio. En Salta no tenemos un entrenamiento que nos
adiestre a una construcción de este tipo y por eso celebro que un grupo salteño
se lance a esta maravillosa experiencia. No sé si tuvieron un proceso similar
al que yo imagino, pero sea cual fuera su proceso está muy bueno el coraje de
emprender una “empresa” tan complicada y exigente, tan nadita trabajada o
estudiada en nuestro medio.
Porque no es
fácil reconocer el límite que diferencia una propuesta como esta, con un
radioteatro.
Tal vez la
diferencia está en la acción teatral… O esa, tal vez si los actores actúan con
todo su cuerpo y lo hacen en un contexto de puesta en escena, entonces se logra
el objetivo, imagino, de que el público perciba que va, que viene, que cae, que
corre, que atiende un teléfono, o abre la puerta de otro espacio de ficción,
distinto al anterior… De verdad un gran riesgo para cualquiera asumir este tipo
de propuestas.
Me sorprendió el
vuelco de Natalia Martínez, intérprete ya conocida en producciones comerciales
de nuestro medio. Celebro que se haya interesado en otro tipo de búsquedas y
discursos.-
Y de verdad,
celebro su coraje. No sé qué clase de pulpo es esta mujer admirable para
dirigir, actuar y producir lo que ella misma escribió… yo no puedo ni siquiera
las dos primeras tareas juntas… o una, o la otra. Y a veces me cuestiono si no
me da el cuero solo para una…
Una propuesta
para percibir. No esperes ver al menos no con la vista. Tratá de conocer la
vida con los cincos sentidos. Y aunque en este caso la vista no juega, con la
venda en los ojos verás que la NO VISTA te pone a punto con lo sensorial de cada
momento de nuestras vidas.
Quítame la vista
y te daré un mundo de insuperables sensaciones que te acercarán a profundas y
valorables verdades. Como por ejemplo la forma considerada y respetuosa con que
el grupo hace partícipe de la experiencia a los espectadores. Yo me sentí tan
mimada y querida… con qué dulzura me tomaron de las manos y me guiaron para no
caerme, me condujeron a mi butaca con tanta delicadeza y del mismo modo me
dieron a comer y a beber con tanta consideración de mi NO VER.
¿Si así fuéramos
los humanos con todos nuestros pares, pero siempre, no solo cuando los vemos
imposibilitados de algo? ¿Será que recordaremos esta experiencia cada vez que
veamos a un ciego y recordaremos nuestras incapacidades de apenas una hora y
pico en que tuvimos los ojos vendados? Digo, como para que no ver haya sido del
todo, una experiencia para empezar a ver.
Le doy dos
mascaritas felices por la función social del espectáculo y el riesgo asumido
con esta propuesta, mejor dicho el coraje. Dos mascaritas tristes porque en
partes no condecía lo que oía hacer, con lo que decían hacer y porque en
ciertas sensaciones me faltó verosimilitud.
A mi me faltó. No
sé a vos. Por eso acordate: yo no critico, no tengo esa especialidad. Solo digo
lo que siento, lo que veo y en este caso lo que percibo.
Pero este mismo
espectáculo nos muestra que se puede percibir de tantas maneras….
Aun no tienen una
próxima función programada. Estaría bueno que continúen con su búsqueda.
Estos comentarios
corresponden a la función del 15/11 – Sala Mitad del Pasillo. Alvarado 147 –
Fiesta Provincial de Teatro/2019
Marcos Figueira, un hombre que no refunfuña.
Que si sainete, o
grotesco, que si criollo, rural, urbano, circense, Vacarezza, Briasco, Sanchez
etc. Imagino el proceso y me hubiera gustado estar. O que todos los alumnos de
teatro estén él para estudiar, haciendo.
Cuerpo, voz,
texto, luz, sonido. Y la voz que dice: ¡ACCIÓN!
Todo adecuado,
coherente, prolijo y correcto dirían los exquisitos académicos de teatro.
Y si. Me dejaron
con la boca abierta.
La síntesis, la
poseía, la metáfora en escena. El género puesto al servicio de la escritura
escénica o al revés, se percibe tan entrelazado que no se sabe qué es lo
primero y que viene después.
Un actor de lujo,
preciso, con una cuota insuperable de verdad insuflada en una técnica y un tono
de actuación que no suele ser tan fácil “bajar al cuerpo”.
Me cansé de ver
espectáculos donde la técnica es perfecta, pero me falta la energía de verdad.
Acá, el equilibrio. El dominio de su cuerpo aparece tan oportuno, creativo y
estéticamente logrado, que no me hace falta discurrir si tal o cual expresión
condice con el género o se parece más a otro. Qué me importa! Si me abstrae por
completo de mi propia realidad y me subo al caballo que me muestra cabalgar y
provoca el movimiento de mis pies al ritmo de la música y se me hace que soy la
muchacha enamorada o su madre casamentera.
Que me lo cuenten
así sin preocuparme por nada, ni ocuparme de apuntar “esta cosita que no
entiendo”. Que no me dé tiempo para pensar dos veces, que me encante que esa
sea la forma de hacerme pensar la escena. Una historia tan sencilla que no te
hace sospechar siquiera la clase de teatro que dan estos profesionales de la
escena. Y no pierdo de vista que se trata de un joven actor que está dando sus
primeros pasos. Pero con él ha construido una directora, que nos tiene
acostumbrados a trabajos así de completos, así que de ella no me sorprende, ni
me decepciona.
Buenos augurios
para ustedes y nada más que decir porque todo está dicho desde la escena: Les
doy mis cuatro mascaritas felices. La quinta si así lo cree, se las pone el
público.
Autores: Ignacio
Torres y Natalia Aparicio – Intérprete: Nacho Torres – Asistencia Técnica:
Carmen Ruiz de los Llanos - Dirección: Natalia Aparicio
Función del 15/11
– La Ventolera – O´Higgins 585 – Fiesta Provincial de Teatro/ Salta /2019
Próxima función:
Evento a beneficio de La Ventolera Espacio Arte – Entre el 13 y 20 de Diciembre
de 2019 -
(*) Actriz –
Directora del Grupo de Teatro NN.
NdeR, 17 de
noviembre de 2019.