Excursión a letrinópolis capitalina

En la visita guiada a la letrinópolis del vertedero San Javier no fueron avistados el Nahuelito, tampoco Nessie. De todas formas, la conclusión apunta a la necesidad de definir si los salteños mantienen esta onerosísima fuente de contaminación o cambian por un mecanismo eficiente para la recolección y disposición final de residuos. That is the question, señoras y señores.
Hace 3 años F5 EN LA PUJA

#Lagospestilentesycontaminacion

La bomba de tiempo a nivel ambiental detectada tras la última inspección al vertedero San Javier, es tan evidente como la nula intención de la empresa Agrotécnica Fueguina de invertir. Algo así es lo que indicó la conclusión hecha por Gabriela Cerrano y Jorgelina Franco, representantes designadas por los vecinos de la zona sudeste, en el recorrido dispuesto por la justicia provincial.

Una torre de 36 metros construida con deshechos atestigua tanto la gravedad del panorama de lo que se denomina trinchera 1 como el invisible fuero judicial propio que parece tener jurisdicción sobre el San Javier, a juzgar por la negativa de la empresa a dar acceso para que cualquier prójimo inspeccione este lugar. También, posiblemente, porque saben lo que van a encontrar a escasos 14 kilómetros de la plaza  9 de Julio.

De ahí, el exhorto realizado a mitad de semana por Cerrano y Franco, planteando la necesidad de exigir “la recuperación del servicio por administración bajo control de los vecinos”. A diferencia de la letrinópolis regenteada por Agrotécnica Fueguina, las representantes del FIT plantearon la urgencia de “un verdadero procedimiento de recolección y tratamiento de la basura y no un negociado para los capitalistas amigos”. 

Una afirmación que tiende a darle más envión al imaginario popular que asimila el accionar de esta compañía gobernado por la chambonería en cuanto a su misión fundamental, mientras dispone de canales de relaciones públicas bastante aceitado, principalmente con dirigentes políticos o figuras con aspiraciones a serlo. Por eso, a estas tertulias regadas con champagne “Cristal” y canapés con productos marinos podría resultar inimaginable contraponerlas al fétido torrente lacustre provisto por los lixiviados surgidos de torres de 36 metros de altura. Pero es tal cual. 

Digan que el reclamo vecinal ni siquiera apunta hacia la producción de energía verde o educación ambiental (ítem que la comuna capitalina sólo asimiló por medio de un jingle publicitario para la perplejidad), sino al objetivo más básico como es la recolección y la disposición final de residuos.

A lo primero y lo segundo de lo mencionado en el párrafo anterior se refirieron los propios directivos de Agrotécnica Fueguina cuando admitieron, durante la inspección del martes pasado, que “la separación en origen es muy limitada” por lo que cuando las bolsas llegan al vertedero “se deposita todo junto”. Lo orgánico y lo inorgánico, tarea que posibilita el paso de un desecho a la consideración de un recurso. Contra toda la parafernalia y la vocinglería del titirromerismo. 

Acerca de tal situación, Cerrano y Franco indicaron que “de hecho, había trabajadores recuperadores esperando a que ingresen los camiones con el riesgo de vida que esto implica”. Por lo cual, ambas razonaron que eso demuestra que “ha fracasado la campaña de Bettina Romero, y se siguen enterrando volúmenes muy grandes de plásticos y materiales no degradables, lo que reduce la vida útil de cualquier trinchera.  La costosa publicidad de Bettina fue una estafa, ya que en los hechos el estado municipal no educa sobre la separación en origen, como es su obligación”.

Las comisionadas desde el FIT y los centros vecinales sudesteños recibieron la versión de parte que el Depósito IV o trinchera IV se encuentra lista para utilizarse. Sin embargo, el desagote de la pestilente laguna con lixiviados no se encuentra operativa porque colinda con barrios populosos ubicados a la vuelta del lugar. A lo que Cerrano y Franco consideraron una excusa “grotesca” por parte de AF, respecto a la posibilidad de algún robo de la geomembrana y el cerco perimetral. O sea, los representantes corporativos “no tiene intención de habilitar la 4ª trinchera. 

Otra de la ristra de asignaturas incumplidas por Agrotécnica Fueguna es la reforestación en los alrededores de la letrinópolis capitalina. Una demora que va para el cuarto de siglo, en un par de meses más, cuando se cumpla este lapso desde aquel contrato original, rubricado en 1998 por el entonces jefe comunal Ennio Pontussi. Eso sí, hay que destacar el toque literario respecto a que “los árboles mueren de pie” en las inmediaciones y los yuyarales podrían asimilarse como un paliativo, de acuerdo a la extravagante sugerencia empresaria.

Un aspecto en el que apenas faltó la irrupción de alguna criatura del cine noir fue el avistamiento de las lagunas con lixiviados: “chorrean y hasta sale a borbotones en algunas zonas, por lo tanto, no han ampliado el sistema de cañerías de captación suficiente, además que las pequeñas `piletas` están completamente colapsadas a simple vista, por lo tanto están contaminando las napas, el suelo y el río que se encuentra a solo 100 metros en algunos tramos”, narraron las inspectoras designadas por los vecinos  

Frente a todo este aluvión de evidencia y testimonios, la jueza María Victoria Mossman pidió otra evaluación ambiental que permita arribar a un diagnóstico y prever soluciones a mediano y largo plazo sobre esta fuente de contaminación. Cabe indicar que uno de los más exhaustivos fue realizado en diciembre d 2006, a cargo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires, a pedido del Banco Mundial. Aunque sus conclusiones fueron eludidas por la comuna capitalina y la empresa con una viveza digna de Kevin De Bruine y Erling Haaland.

Dicho requerimiento judicial fue decodificado desde la Muni capitalina como un aval que hiciese propensa la contratación de una empresa encargada de tal estudio. Sin embargo, la moción recayó en una de las contratistas reclutadas para trabajos varios por el Centro Cívico municipal. De ahí, la contrapropuesta que la evaluación sea realizada por el CONICET.

Hasta tanto se concrete, Agrotécnica Fueguina seguirá percibiendo $ 340 millones mensuales. Generando un torrente de lixiviados [NdR: efluente surgido del liquido de residuos descompuestos], a menos de 100 metros de napas de agua próximas a ser corrompidas. Y miles de prójimos conviviendo con emanaciones fétidas, insectos y roedores. 

Por ello, Cerrano y Franco plantearon que los salteños necesitan “un verdadero procedimiento de recolección y tratamiento de la basura y no un negociado para los capitalistas amigos”. Exigieron la desactivación de “este centro de contaminación de nuestra ciudad” y urgieron a terminar con la “corruptela y negociados con la basura”. Nada más, nada menos.

NdR, 13 de abril de 2023.