#Malestarenlaeducacionsuperior
A poco de
iniciado el ciclo lectivo 2023, la situación en la docencia del nivel superior
es bastante embromada y esto quedará expuesto desde el arranque de la semana.
Desde las 14 horas de este lunes, se manifestarán los educadores del terciario
situado en barrio El Huayco en contra de la precarización, mientras madura el
enojo en colegas que prestan servicios en el Instituto Superior del Profesorado
(ubicado en Siria y avenida Entre Ríos).
El planteo de las/os
profes del establecimiento ubicado en zona norte está basado en la situación inestable
en la que se desempeñan, dado que en su mayoría no están titularizados. En
tanto, en el ISP Nº 6005 el malestar responde a la situación edilicia en la que
persiste el dictado de clases, contrastado con los pedidos de informes al Rectorado
sobre la situación financiera de la institución que permanecen sin respuestas.
En el Huayco,
los docentes exigirán por sus nombramientos, además de capacitación,
designación de auxiliares docentes y condiciones dignas de trabajo. Y como si esta
ola marxista -vista así desde el punto de vista de las autoridades educativas-
se hubiese extendido al resto de la comunidad educativa los reclamos se
emparentan de un establecimiento a otro.
En la institución
situada en avenida Entre Ríos y Siria, los docentes que integran el Consejo
Asesor también reclamaron condiciones dignas de trabajo. En particular,
edilicias, en vistas del estado de baños, techos y paredes. A lo cual le
anexaron pedidos de informes a la rectora Claudia Antacle, dado el afecto
entrañable que la directiva parece haberle tomado a la situación contable
correspondiente a los años 2019, 2020, 2021 y 2022 [NdR: Ver artìculo].
En una misiva
formal a la rectora, los docentes que integran el Consejo Asesor recordaron que
“el manejo de los fondos institucionales se realiza a través de los equipos de
gestión con el aval de los consejos asesores de cada instituto”, en cita
textual de la circular 01/21 de la Dirección General de Educación
Superior.
Además,
rememoraron que en reuniones virtuales durante la vigencia del aislamiento
obligatorio por la pandemia (coronavirus), exigieron al Vicerrector, Mario
Cejas, los ejercicios contables 2020 y 2021, pero no los presentó. Al igual que
otro compromisus interruptus asumido por Cejas en septiembre, octubre y
diciembre de 2022.
A lo cual le
sucedió una situación fatídica, ya que en diciembre al Vicerrector (Cejas) le
cotó mudanza y durante tal procedimiento (justo/justo) se le extraviaron los
documentos respaldatorios y contables de los años 2019, 2020, 2021 y 2022. Por
lo cual, solamente cabe apelar a su buena memoria y la honorabilidad dispensada
por los integrantes del Consejo Asesor.
Una situación
de escandalete que debiera poner la lupa, por parte del Ministerio de Educación.
Dado que, más allá del variado repertorio de excusas proveniente de los cuadros
jerárquicos, el desplome de los techos en el edificio ubicado enfrente de la
Plaza Evita es siniestro recurrente.
NdR, 13 de
marzo de 2023.