#Canaporperiodistacuentorepetido
M. Rocamora
(*).
El caso del servilleta
infiltrado en medios de prensa, Américo Balbuena, comenzará a ser juzgado el
próximo martes, tipificado como abuso de autoridad e incumplimiento de los
deberes de funcionario público. Durante una década, el enviado de la Policía
Federal se desempeñó como periodista y hasta incorporó esa maña de anteponer
anécdotas personales al relato de hechos noticiosos, rasgo que divide a quienes
deploramos esa práctica y los que la ponderan.
En esos dos
lustros, Balbuena se mimetizó como si fuese un reportero más de la Agencia de Noticias
Rodolfo Walsh y FM La Tribu. Pero luego de ser descubierto, dejará el grabador
y se instalará ante el micrófono del juzgado a cargo de Daniel Rafecas, a lo
largo de tres audiencias. Pese a la abrumadora cantidad de testimonios y
pruebas contundentes, el fiscal será Carlos Stornelli.
Escoltando al pseudo
periodista, serán enjuiciados sus exjefes dentro de la Fede, Alejandro Sánchez y Adolfo Ustares, completando
el trío de procesados desde 2019 por el entonces juez federal Sergio Torres (hoy
en la Corte Suprema de Justicia bonaerense). En tanto, por la parte querellante
-la Agencia Walsh y organizaciones sociales- estarán Myriam Bregman, Matías
Aufieri, Liliana Mazea y Carlos Platkowski.
La principal
hipótesis en la que está basada la acusación apunta a que Balbuena -lejos de
responder a un llamado vocacional- fue a esos medios de prensa encomendado por
superiores. Es decir, contando con acceso a un puesto que le permitía fisgonear
datos de organismos de DDHH, grupos barriales, agrupaciones estudiantiles y
sectores políticos de izquierda y centroizquierda.
Según determinó
el juez Torres, Balbuena consiguió infiltrarse en la agencia Walsh en 2002, un
año convulsionado como pocos en la historia política argentina. En gran medida,
su ingreso fue facilitado por haber sido un conocido del fundador de la ANW,
Rodolfo Grinberg.
Desde su puesto
en este medio, llegó a cubrir innumerables actividades políticas y generar más
relaciones con dirigentes políticos, organizaciones sociales y entidades
sindicales. Lo que le ofrecía una cubierta para sus indagaciones que le permitían
confeccionar informes sobre tales grupos y representantes, aunque en estas
ocasiones para la Policía Federal.
Un caso capaz
de poner los pelos de punta y agudizar los escrúpulos en cada uno de estos
sectores, particularmente en provincias como la nuestra. Por ello, antes del
inicio de las audiencias formales, los principales dirigentes de organismos de
Derechos Humanos y representantes de izquierda, harán una rueda de prensa a las
10:30 frente a los Tribunales de Comodoro Py.
NdR, 12 de
marzo de 2023.