#Lahistoriaperdida
#Lynnot&Sykes
M. Rocamora.
Con los días
finales de enero, adquiere en el tiempo más relieve –ahora que el rock volvió a
la vereda de lo alternativo- el gran artista, cantante y compositor que fue
Phil Lynnot. Y las miles de anécdotas que se alternan entre la fantasía y la
realidad en torno al creador de la banda Thin Lizzy, en particular una acción de
afecto infinito por parte de uno de los considerados mayores cascarrabias y
mala vueltas del género: John Sykes.
Si la
consulta de los millenials fuese acerca del quién fue Lynnot, podrían citarse
versiones de sus clásicos como la que hizo Metallica de “Whiskey in the jar”, “Old
town” de las Corrs, o bien la propia banda de sonido de la peli “Los
indestructibles” (con Jason Statham, Stallone, Schwarzenegger, Dolph Lundgren y
Bruce Willis, entre otros) que cierra con la gloriosa “The boys are back in
town”.
Esta última, una
canción que en shows europeos había sido en los 80 caballito de batalla de la
banda. En el concierto realizado en 1983 en el Teatro Real de la ciudad ingles
de Hitchin. En esta actuación, Thin Lizzy presentó una formación que incluía al
nuevo hallazgo de Phil, el guitarrista John Sykes, junto al batero Brian Downey
y el guitarrista rítmico Scott Gorham.
Además de
respeto profesional y admiración, Lynott tenía un afecto entrañable por John,
el cual era correspondido por el fenomenal artista de las 6 cuerdas [NdR:
reclutado a final de año para Whitesnake en su meta de desembarcar al mercado
estadounidense, lo que lograría luego de su estupendo desempeño en Rock in Rio
85 y, sobre todo en el disco “Whitesnake/1987” con mayoría de composiciones
suyas]. Al respecto, atestigua el mencionado show, el video juntos de la
canción “Don´t hurt me this way” y una
zapada antológica junto a Rick Wakeman en “The man´s fool”. Claro que
Phil y John fueron muy buenos amigos, también fuera de las tablas.
Tal parece
que el bueno de John siempre mantuvo bajo perfil sobre su conducta fuera del
escenario, línea de acción que tal vez haya impulsado a correveidiles hacia la
efusión de conjeturas sobre un carácter con demasiados ángulos rectos. Poco y
nada se supo en relación a la amistad con el creador de Thin Lizzy, dada su
parquedad al respecto. Por eso, adquiere mayor valor el deschave provisto
por Scott Gorham.
El
guitarrista rítmico de Lizzy, en 2008, le contó una anécdota al reportero Sergi
Ramos referida a la dimensión del afecto de Sykes por Lynnot. En la publicación
The Metal Circus, Gorham especificó que su colega llegó a mudarse con el
fundador de la banda con el fin de resguardarlo de los excesos.
“John y Phil
eran grandes amigos”, ratificó Scott al periodista español. “Hasta el día de la
muerte de Phil, John vivió en casa de Phil durante seis meses e intentaba
alejar a Phil de la droga, enviando a pasear a los camellos que venían hasta su
puerta. Intentó proteger a Phil todo lo que pudo de esos pelotudos”, concluyó,
a sabiendas de los escrúpulos que Sykes siempre mantuvo sobre asuntos
personales de sus amigos. Lo que mantiene hasta el día de hoy.
Un día de
1986, a comienzos de enero, Phil partiría. No sin dejar tracalada de canciones,
tanto con Thin Lizzy, solistas o en participaciones junto a los músicos de Sex
Pistols Steve Jones y Paul Cook en “A Merry jingle”, Mark Knopfler o Gary
Moore. A lo mejor, con la tristeza de haber sido un hijo no apreciado por su
padre biológico. En contraste con todos los que lo conocieron, admiraron y
cuidaron. Aún en los momentos menos amables.
NdR, 25 de
enero de 2023.