#InvestigacionIII
#CasoSalas
F.P.
La
re-reapertura de la investigación por el femicidio de Jimena Salas desembocará
en un incidente decisivo, cuando el próximo 4 de octubre se provea la prueba
genética de las muestras extraídas a los tres nuevos detenidos. Ese día, se
darán a conocer los resultados concluyentes de la contrastación científica,
tras comparar el mencionado material genético con el obtenido de la escena en
aquel asesinato cometido en enero de 2017.
En épocas
donde la moda tiende a la mistificación postmoderna y al esoterismo, la ciencia
suministrará con exactitud si los tres hombres capturados la semana anterior en
ampulosos operativos policiales, estuvieron y/o pudieron participar de aquel
homicidio. Esto supone la “trial by fire” o prueba de fuego, tanto para la
Fiscalía que formuló esta imputación modelo 2022 como para la Defensa del trío
de hermanos en la que recayó la anterior.
La jornada
del 4 de octubre se encuentra recubierta de un halo desafiante para el humor
social, frustrado en sus expectativas por arribar al esclarecimiento del
sangriento caso, luego de otras dos ampulosas pesquisas anteriores. Ciertamente,
la instrucción inicial efectuada por la Fiscalía aquel enero de 2017, al igual
que la nueva hecha en mayo de 2019 por este mismo organismo, pero luego de
apartar del caso a dos funcionarios encargados de la primera etapa.
Sendos
intentos del Ministerio Público Fiscal mantuvieron la performance, pese al
cambio de gobierno, y el caso Salas volvió a quedar en un halo de misterio,
nihilismo y descrédito que recayó sobre el funcionamiento del Poder Judicial y
anexos. Luego de los procedimientos de la semana anterior -uno en la zona norte
capitalina y el otro en el nordeste provincial- el MPF recordó su Resolución
1328, emitida en abril pasado, por la cual creó esta Unidad Especial para
proseguir con la investigación del femicidio ocurrido en 2017.
Un indicio
como para no desatender es que la Defensa de los hermanos imputados en la
versión 2022 del caso exigió la participación de un experto de parte, a la
espera de los resultados de las muestras genéticas que se conocerán el próximo
martes, 4 de octubre. En tanto, desmintió la filiación futbolera que desembarcó
en algunos medios de prensa, después de las tres capturas, a pesar del secreto
de sumario impuesto al caso.
Cualquier
cosa, menos liviano, fue el achaque al Ministerio Público en torno a la
detención de uno de los imputados. Al respecto, el experimentado abogado Marcelo
Arancibia manifestó aprietes policiales a su defendido en medio del
procedimiento, junto con algunos embustes atribuidos a otros familiares sobre
los que igualmente el MPF hizo recaer la actual sospecha.
En cuanto a
la agenda mediática, si bien con menos bríos que ocasiones anteriores, la
espectacularidad de estas tres detenciones consiguió parcialmente opacar otros
asuntos tabú para la cúpula del poder provincial. En particular, el aparente
crimen por encargo que terminó con la vida del dirigente Darío Monges, cuyos
detalles previos derivaron en la formación de media docena de trombas marinas.
Y el epílogo del relato sobre los quelonios huidizos recobró actualidad.
NdR, 25 de
septiembre de 2022.