#Lassombrashitlerianas
F.P.
La mención de
los 100 disparos que antecedan un brusco giro a la ultraderecha la conducción
político-económica en nuestro país no es plan nuevo, surgido en las
deliberaciones en penumbras de los grupos neonazis investigados por el atentado
a CFK. Al menos desde el agitado año de 2001 se conoce este centenar de
ejecuciones pergeñadas propinar a personalidades para sabotear al gobierno nacional, según
el libro de investigación “Sombras de Hitler”, del periodista Raúl Kollman.
Este fin de
semana se conoció la idea planteada por el integrante de Revolución Federal,
Gastón Guerra, que si se busca evitar la
indignación como en los casos de Kosteki y Santillán “no mates dos: matá 100”,
publicó el domingo el portal El Cohete a la Luna. En el mencionado trabajo
periodístico de Kollman, el planteo de los grupos neonazis ya proponía “100
asesinatos indispensables” como antesala del asalto al poder.
Según el
escenario planteado por los grupos de ultras enlistados en los partidos Nuevo
Orden Social Patriótico y Partido Nuevo Triunfo, este centenar de crímenes de
personalidades de primera línea –repartidas entre los tres poderes del
ordenamiento republicano, principalmente- generaría una confusión generalizada
entre la población. Luego de lo cual se haría posible el copamiento del
Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, el cual quedaría en manos de los
neonazis.
“El peligro
agregado de los nazis argentinos no proviene de ellos mismos sino de la
corrupción institucional aunada a cierta condescendencia tradicional
proveniente de una balbuceante ideología que perdura en segmentos de las
fuerzas armadas y de seguridad”, había advertido, a comienzos de 2001, en una
reseña al opus de Kollman el especialista Raúl Zaffaroni, en el suplemento
Radar Libros.
En relación a
los nexos con los servicios de inteligencia y demás sótanos de la democracia,
pero más que eso, los de centros de poder que ofician de titiriteros de los dos
anteriores, Zafaroni había efectuado otra advertencia. Desde estos últimos grupos,
alertaba que “no ignoran el peligro que implican (…) no les importa la vida
ajena (…). Por ende, poco les puede importar alguna explosión de violencia
asesina de un psicópata que emerja de estos grupúsculos. Más aún, si llegase a
suceder, pondrían distancia, se rasgarían las vestiduras y pedirían la pena de
muerte”, indicaba el ex juez de la Corte Suprema 21 años atrás.
Dos décadas y
pico más tarde, luego de alertas expresadas por Kollman y por Zaffaroni, al
promediar septiembre de 2022 la indagación en torno a los grupos de
ultraderecha (vinculados al intento de asesinato de la Vicepresidenta de la
nación, pero también a las amenazas de otros contra el propio Alberto Fernández)
desembocan en pistas que llevan hasta muy cerca de círculos de espías, “plumas”
o “servilletas”.
El autor de
la frase de las “100 muertes”, Gastón Guerra, también se estrenó como modelo de
Instagram, desde el balcón del departamento de Ximena Tezanos Pinto. La vecina
de arriba de CFK alegó desconocimiento de los planes secretos de Guerra y el
ultraderechista grupo faccioso Revolución Federal. Sin embargo, este martes el
diario Página/12 reveló vínculos de sus hijos con los hijos del fiscal Carlos
Stornelli, reclutados por la Agencia Federal de Inteligencia.
Particularmente,
según este último informe, el hijo de Tezanos Pinto conocido por el nombre de
Alfredo Kenny. Amigo de Mateo Stornelli, hijo del fiscal aún requerido por la
justicia federal de Dolores –en ooootra causa por espionaje y extorsión-, Kenny
hasta aparece junto a él en su foto de portada para redes sociales.
Además, la
abogada Gladys Egui es la famosa inquilina de Tezanos Pinto desde hace unos
cuatro o cinco meses: casi al mismo tiempo en que comenzó a aparecer en medios
de comunicación y redes sociales el virulento Revolución Federal. Uno de cuyos
miembros es Guerra, el que apareció posando en el balcón desde el cual se
autofotografió, con manifestantes a favor de la Vicepresidenta de la nación
como fondo de esa toma.
NdR, 13 de
septiembre de 2022.