#EjecucionenbarrioElCirculo
La actividad
comercial que desarrollaba el asesinado dirigente político Darío Monges explica
el desembarco en la investigación, por parte de la Justicia Federal y de la
Procuraduría de Narcocriminalidad, a fin de determinar quién o quienes
encargaron su ejecución. Sucede que las pistas acerca de la víctima del
terrible crimen, con el cadáver aparecido el sábado 3 de septiembre en barrio
El Círculo, llevan hasta la vecina provincia de Jujuy.
En este
distrito, Monges había inscripto a comienzos de año la Sociedad Anónima
Simplificada “Norfish”, junto a su hermano, Damián. Una firma dedicada a la
comercialización minorista de huevos, carne avícola y animales de caza, a la
que le sumó el rubro transporte refrigerado, entre otras firmas sobre las que
intentan profundizar los pesquisas del fuero federal. En tanto, por la cresta
de la política salteña el comienzo del triduo en calle España al 500 dinamiza
las promesas hacia dos deidades católicas.
Junto a su
hermano, Darío Monges había alumbrado esta compañía relámpago o SAS [NdR:
promovidas durante el gobierno macriano como vectores de la “lluvia de
inversiones”, acerca de las cuáles nunca ahondó sobre los orígenes] a comienzos
de enero de este año. En tanto, el 18 de abril la Dirección Provincial de
Sociedades Comerciales jujeña ya le daba autorización formal para operar: menos
de dos meses antes de su visita a un sicario en la cárcel de Orán, casi cinco
meses antes de hallarlo con cinco disparos en la zona sudeste de nuestra ciudad.
Este último,
un dato que enciende aún más las aristas de la investigación de este aparente
crimen mafioso, ya que el lugar donde fue dejado el dirigente político es
relativamente cercano al lugar en que vivía su hermano. De hecho, Damián había
expuesto ante la autoridad de aplicación jujeña un domicilio en un barrio
contiguo a Limache, en la zona sur de nuestra ciudad.
En aquella
ocasión, al inscribir a “Norfish” con un capital social por $ 200 mil en
calle San Martin N° 376, de la
Ciudad de El Carmen, los hermanos habían expresado su condición de personas no
expuestas políticamente para ejercer este rol como directivos de la firma. Uno
como Administrador Titular de la compañía y el 100 % de tenencia del capital
accionario, mientras que Darío fue ungido como Administrador Suplente, tarea
encomendada para completar a los abogados Federico Llermanos y Carlos Alberto
Ruiz.
En esta
oportunidad, Darío Monges alegó ante autoridades jujeñas que su profesión era
la de un comerciante. Muy diferente a la que invocaría a comienzos de junio,
cuando alegó una apócrifa condición de “abogado” y representante del Programa
de Testigos Protegidos, como salvoconducto para que en la cárcel de Orán le
permitiesen charlar con un inquilino que para nada resultaba de bajo perfil.
Monges, en junio pasado, estuvo reunido con Oscar Alberto Díaz, quien ostenta
catadura de sicario al servicio de
narcotraficantes según los archivos de Interpol.
NdR, 12 de
septiembre de 2022.