#Ataquealavicepresidenta
Los sostenedores
que la investigación sobre el atentado a CFK es un mamarracho tendrán otra
jornada para encontrar con facilidad elementos en contribución a esta
apreciación. En la tarde de este martes, el ping pong con acusaciones entre la
Policía Federal y la de Seguridad Aeroportuaria, como también de ambas hacia el
juzgado de Capuchetti o la Fiscalía a cargo de Carlos Rívolo, fueron la
comidilla de esta rueda.
Los lanzazos
entre estos grupos se dieron luego del filtrado de imágenes recolectadas del
archivo guardado en el teléfono móvil de Brenda Uliarte, colaboradora y pareja
del hombre que atacó a la Vicepresidenta de la nación, el pasado jueves. Como
era de suponer, las fotos de Fernando Sabag Montiel y de Uliarte con la pistola
Bersa gatillada en la cara de Cristina Fernández de Kirchner fueron publicadas
por Clarín.
Es innegable
que la PFA, la PSA o funcionarios del Juzgado Federal o de la Fiscalía Federal a
cargo de la causa enviaron dicho material. Aunque el detalle más relevante es
que al hacer esta maniobra para que llegue el material a este medio de
comunicación violaron el secreto de sumario, dictado el domingo pasado por la
jueza María Eugenia Capuchetti.
Uno de los
que expresó su disconformidad fue el diputado nacional Rodolfo Tailhade. El
legislador que integra el bloque del Frente de Todos, sintetizó este martes que
“el fiscal Rívolo tira para atrás cada propuesta de la jueza Capuchetti. La
causa no puede estar en Comodoro Py, no la puede tener Capuchetti, no la puede
tener Rívolo, no la puede tener esa mafia. Es una causa muy importante como para
que esté en ese antro”.
Unas horas
antes de la mencionada violación al secreto de sumario, Tailhade explicó que no
tiene “ninguna confianza, no me da garantía el fiscal, la jueza tampoco”. El
legislador, quien también es abogado penalista, concluyó que “están trabajando
en un contexto que no da ninguna garantía de que se trate de una investigación
seria y objetiva”.
Junto con la
filtración hacia medios de prensa como el diario Clarín, el parlamentario
también incluyó en esta consideración el borrado de los archivos del atacante
Fernando Sabag Montiel en redes sociales. A la par del borrado de toda
información del teléfono móvil que le incautaron en Recoleta, tras disparar
infructuosamente (el proyectil quedó dentro del arma) a la Vicepresidenta de la
nación, lo que ya desató transacciones culpógenas entre la PFA la PSA, la
Fiscalía y el Juzgado de Capuchetti.
Un archivo
audiovisual que difundió este martes por la tarde la señal de cable C5N mostró
a Sabag Montiel y a Brenda Uliarte llegando a la intersección de Juncal y
Uruguay, apenas 10 minutos antes del arribo de Cristina Fernández de Kirchner.
Lo que habilita conjeturas en relación a que ambos u otras personas habían
hecho previamente un ambiental sobre CFK y los movimientos de sus custodios,
como también el de los militantes.
En comparación,
los periodistas asignados a montar guardia en el frente de la casa particular
de la titular del Senado nacional, ni siquiera supieron el horario de salida o
de arribo de Cristina, durante la cobertura de los 10 días previos en Recoleta.
Una variable que genera hipótesis en dirección a un posible espionaje o hasta
la infiltración de personal de seguridad que hubiese dado aviso a la pareja
Sabag-Uliarte sobre los movimientos y horarios de CFK.
Crédito fotográfico: 1 y 2 publicadas por Clarín-.
NdR, 6 de
septiembre de 2022.