#LaciudadaniaVsjueces
#InvestigacionCFK
La cadencia
robertocarlista volvió a desbarrancar para sorpresa de los espíritus de
porcelana, en su tierra de ensueño por un mundo con casas hechas de praliné y
gente tomada de las manos. Lo que debió haber sido la investigación a cargo de
la jueza María Eugenia Capuchetti por el atentado a CFK, lo más probable es que
termine empantanada por lo que a la luz pública aparece como un verdadero
encubrimiento del gravísimo hecho.
No por ser
domingo la bronca cesó y mucho menos este sector del Poder Judicial tuvo
remilgos en tirar más abajo el nivel de desconfianza, por parte de la
ciudadanía, hacia su accionar. En su cuenta en Twitter, Sergio Maldonado
recordó que “metieron el cuerpo de Santiago Maldonado intacto en un río con 50
cm. de agua a 7 metros de la costa que ya había sido rastrillada 3 veces,
Borraron pruebas, las Escuchas de mi teléfono se las dieron a Infobae, etc,
Mirá si no van a borrar el celular del atacante de CFK”.
Entre los que
suscribieron a esta indignación, el diputado nacional Leopoldo Moreau preguntó
si cómo sería “posible que el celular haya sido entregado por el juzgado a la
PSA en un sobre abierto y sin cadena de custodia”?. Pero, reflexionó que “más que
preguntarle a los peritos por su actuación habría que preguntarse como el
aparato salió del juzgado en esas condiciones”.
Durante el
fin de semana, se confirmó la versión que la información contenida en el teléfono
que utilizaba el tirador Fernando Sabag Montiel se “borró accidentalmente”, al
igual que los datos sobre sus cuentas en redes sociales (principalmente
Instagram y Facebook). Mientras, en algunos medios televisivos lanzaron
conjeturas respecto a la preservación de las huellas dactilares en el arma y en
las balas utilizadas en el ataque a la Vicepresidenta de la nación.
NdR, 4 de
septiembre de 2022.