#CorralitoenRecoleta
#Gobiernoporteño
El retroceso
en crocs que motorizó la masiva expresión de apoyo a Cristina Fernández de Kirchner
registró un nuevo capítulo, otro de impredecible epílogo, con el vallado a la
esquina de Uruguay y Juncal, en el barrio de Recoleta. La disposición de la
Municipalidad de Ciudad de Buenos Aires se les propinó al alba de este sábado,
dirigida a los miles de jóvenes que durante los últimos cinco días habían
concurrido a dicha intersección en apoyo a la Vicepresidenta de la nación.
La orden
emanada del Ejecutivo porteño reavivará el temor que los politólogos atribuyen
a la derecha frente a cada concentración popular, en réplica a las medidas que
éste mismo sector adopta (de su puño y letra o por interpósita persona). El corralito
dispuesto en Juncal, entre Paraná y
Talcahuano; y Uruguay entre Montevideo y Arenales, fue invocado en atención a
la supuesta molestia de una veintena de vecinos, molestos por la afluencia de
simpatizantes.
Esto pareciera agregar combustible al recalentado escenario político que
se desencadenó al comienzo de semana, luego del impedimento judicial a CFK para
alegar sobre documentación introducida por la Fiscalía a último momento. De
hecho, los grupos que este sábado intentaron llegar hasta el lugar y se
encontraron con las vallas perimetrales, advirtieron que las muestras públicas
de respaldo se multiplicarían.
La ecuación de 20 vecinos sobre miles de jóvenes con el objetivo de
canalizar su expresión pública se someterá, de esta manera, a un nuevo
contraste. En esta jornada, los diferentes grupos que sintonizan con la titular
del Senado nacional organizaron actos en diferentes plazas porteñas como Parque
Chacabuco y Parque Lezama, así como también en Morón, San Miguel y Mar del
Plata; al igual que en otros puntos del país. Esto sólo será el comienzo,
detallaron los dirigentes del Frente de Todos.
Las conjeturas acerca de este nuevo fenómeno político y social parecen ir
en dirección opuesta a las respuestas que, a tientas, intentaron dar desde
Juntos por el Cambio. Este sábado, Evo Morales reiteró su denuncia respecto a
la puesta “en marcha un Plan Cóndor judicial y mediático”, con el objetivo de “perseguir
y proscribir a dirigentes que trabajan por su pueblo. Detrás del
"lawfare" se encuentra el afán de EE.UU de saquear nuestros recursos naturales”.
A lo mejor no sea solamente un hecho ligado estrictamente al tándem judicial
y mediático, por lo que habría que rastrear declaraciones para cerrar filas,
cerrar “grietas” o alinearse con lo dicho por el embajador Marc Stanley. O el
reciente sermón del senador texano Ted Cruz, a la cola en la interna de los
republicanos, pero que igual la derecha criolla asumió como proveniente de
algún texto bíblico.
NdR, 27 de agosto de 2022.