#Saltodelatermica #VizzottiRivadavia
La
publicitada visita de la ministra Carla Vizzotti al departamento Rivadavia no
logró aplacar los reclamos, cada vez más encendidos de los lugareños que piden
por agua. El arribo de un fin de semana con temperaturas elevadas dio un
resultado directamente proporcional al temperamento chúcaro de criollos y
originarios que piden por H2O.
Mientras,
vaya a saber con cuál meta prestablecida, la funcionaria escenificó en el
nordeste provincial el anuncio por el Día Nacional por una Argentina sin Chagas
(y su explicación respecto a recortes en Salud en función de la merma en
adquisición de vacunas para el coronavirus), la policía provincial se encargó
de alejar a los manifestantes que arribaron hasta Rivadavia Banda Sur.
La jornada
mañanera de este viernes fue un vivac para las “Ram”, es decir, las 4x4 de la
marca Dodge, en las que llegó la comitiva del Ejecutivo nacional y la de los
anfitriones rivadavienses: en particular, el intendente Leopoldo Cuenca y el
senador provincial Mashur Lapad. Ambos escoltaron a la titular de la cartera de
Salud, nombres que casi garantizaban vituperios al por mayor, de no haber
adoptado la precaución de blindarlos con uniformados de azul.
Y
respondiendo a su condición de “efectivos policiales”, los servidores públicos
hicieron efectiva la orden: desmontar los bosques humanos con carteles pidiendo
locuras tales como médicos, medicamentos, equipamiento hospitalario y agua. La
derivación hacia el ministro Camacho (Infraestructura) y el presidente de la
empresa hídrica García Salado (Aguas del Norte) no logró nublar la imparcialidad
de los manifestantes. Por lo que repartieron insultos, de manera equitativa,
entre el intendente Cuenca y el senador Lapad.
De todas
maneras, un grupo de vecinos del paraje La Unión (municipio de Rivadavia Banda
Sur) trasladaron sus reclamos hasta la fortificación en la que vive el
intendente Leopoldo Cuenca, debido a la falta de agua, obras de infraestructura
e insumos sanitarios. De manera similar y pese a los casi 40 grados registrados
en la víspera el cacique Tomasito Basuco, llegado de comunidad La Esperanza, en
Rivadavia Banda norte (a 140 kilómetros
de Tartagal, donde a su vez bajó y no bajó un 70 % la comisión de delitos),
reiteró el pedido por H2O.
En el último
de los casos mencionados, la toma a la escuela N° 4602 “Pedro Alfonso Tejerina”
va por la segunda semana, la que descansa en la carencia de agua y comida que
determinó la suspensión del dictado de clases.
“El supervisor zonal sólo se burla de los habitantes y no es capaz de
dar solución, se ríe de todos”, dictaminó el dirigente Modesto Rojas, cordinador
del Asociación del A.I.R.A. de nación Wichi en Salta.
El
representante detalló que el funcionario educativo mantiene esas promesas truncas
desde el año anterior. Cuyo último capítulo se remonta al pasado miércoles, 24 de
agosto. Para tal fecha, el Supervisor –Oscar Cruz- había comprometido la
presencia del titular de Asuntos Indígenas, Marcelo Córdova, luego de lo cual “no
apareció más”.
En pleno
siglo XXI, las demandas de pobladores en la región nordeste de Salta no dejaron
de emparentarse con las investigaciones del médico Salvador Mazza. El galeno,
quien hizo un relevamiento socio sanitario en esta zona -hacia 1930/40-
concluyó que la erradicación del Chagas tenía como condición ineludible la
erradicación de ranchos y chozas en las que habitaban los pobladores. Casi un
siglo más tarde, la demanda sigue siendo casi la misma.
NdR, 27 de agosto de
2022.