#BoomerangCFK
#Contextojuridicoypolitico
La
reactivación pública de la Vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner,
contrariamente al intento de proscribirla se produjo a partir de la causa
judicial vertebrada en su contra. En su alegato a la población argentina, la
titular del Senado emitió munición gruesa, a partir del propio arsenal
introducido subrepticiamente por la Fiscalía.
Al respecto,
el que hilvanó un entramado sobre el caso fue el periodista Matías Mowszet. En
Twitter, el colega detalló que “el aspecto más bizarro de los mensajes que
mostró CFK entre José López y Nicky Caputo es que el expediente fue presentado
por el propio fiscal Luciani cuando hizo lo que no se puede hacer: introducir
hechos en etapa de alegatos”.
En este
contexto, recordó que el ex Secretario de Obras Públicas fue detenido hacia
2016, luego de probar la potencia de sus bíceps en la verja de un convento. “Ahí
le secuestran el celular y le peritan todas las conversaciones”, por lo cual
detalló que lo expuesto este martes por CFK es material que “la Justicia ya lo
tiene desde 2016 y no hizo nada. Pero lo insólito viene después”.
Cuando este
lunes, 22 de agosto, la defensa de la Vicepresidenta “pidió ampliar su indagatoria
porque el fiscal Luciani introdujo evidencia nueva al expediente”, pese a que
dicha instancia ya había expirado. En lo que Mowszet explicó que “para entender
que significa esto, es necesario entender cómo funciona un juicio”.
A saber: “en la
etapa de prueba se presentan todos los hechos que el fiscal entiende como
evidencia para que se sometan al escrutinio del debate judicial. Es decir, lo
que vemos en las películas: uno presenta a un testigo, el otro tiene derecho a
interrogarlo para desacreditarlo”.
De modo tal
que “si el fiscal presenta algún elemento probatorio que la defensa entiende
que no corresponde, eso se somete a debate para que decida el juez. Todo eso
sucede hasta que se pasa a los alegatos, que son las conclusiones, donde ya no
puede haber nueva prueba”.
Y para mayor
comprensión, ejemplificó a partir de cualquier trabajo académica y,
particularmente, en la conclusión, donde “no podés meter elementos que no
explicaste en el desarrollo. Esta etapa es sólo para ordenar argumentativamente
lo que ya expusiste antes”.
Aunque en el
caso de la causa contra CFK, “lo grave de hacerlo en un juicio es que si
incorporás prueba en etapa de alegatos, la defensa no te la puede cuestionar ´porque
esa etapa ya pasó´. Es una trampa. Una trampa que el juez no debió permitirle
al fiscal, pero se la permitió”. Acerca de los motivos, el autor del hilo lo
dejó entre signos de interrogación, pero con la introducción de un retrato del
equipo de balompié de juristas y otras figuras del Derecho que compartían
picados en la finca de Macri.
Lo más llamativo
fue que “la prueba que incorporó son mensajes entre López y Lázaro Báez que, de
una forma muy creativa, el fiscal interpretó que se trataba de un ´plan para
limpiar todo´ antes del cambio de Gobierno. Pero, como ya no era etapa de
debate, nadie se lo pudo rebatir”.
Cómo se logró
este prodigio quirúrgico-procesal hecho por el Fiscal Luciani? “De otra causa,
la causa contra José López por la escena de los bolsos”. Claro que Diego no
contabilizó que el otro equipo también juega y ahí saltó que “el problema es
que en esos papeles que Luciani presentó, estaban también las conversaciones de
López con Nicky Caputo y Eduardo Gutierrez”.
Por lo que, “Cristina
sacó la información que reveló hoy de los expedientes que el mismo Luciani le
presentó al juzgado fuera de término y que el juez autorizó aunque era ilegal
porque ya estaba vencida la etapa. En esa ilegalidad, es que se les metió este
caballo de Troya”.
Llegado a
este punto, Mowset resumió: “Entonces, las opciones son dos: 1. Luciani no leyó
la prueba que él mismo presentó. 2. La leyó pero decidió deliberadamente no
hacer nada con la evidencia contra Caputo y Gutierrez. En una opción es un
vago, en la otra es un corrupto. Pensemos bien y concedámosle la primera”.
“Más allá del
lawfare y toda la bola, estas causas tienen en común una profunda ineptitud y
torpeza de quienes las llevan adelante. Si ayer decíamos que Luciani le
devolvió al peronismo la mística y la unidad, hoy decimos que le regaló a CFK
los argumentos para demolerlo”, concluyó.
NdR, 23 de
agosto de 2022.