El cereal de la discordia

La ponderación del trigo como factor de discordia a nivel internacional parece haber permeado en el ideario del gabinete nacional. La suba en este insumo clave para la alimentación indujo a nuevos pronósticos, arrimando preocupación por Balcarce 50. Por eso, desde allí dejaron entrever la adopción de nuevas medidas que apuntalen al sector asalariado.
Hace 4 años ASUNTOS DE FONDO

#Alpanpan #Medidascontrasubas

F.P.

La suba del 6 % con la que el trigo inició la semana a nivel global, junto con un guarismo similar que en nuestro país se informó pocos días atrás como promedio de inflación, atizaron las llamas dentro de Balcarce 50. La connotación de revueltas que rodea a este cereal, debido a 1789, Francia y esa serie histórica no es ajena al Ejecutivo, por lo cual dejaron trascender que preparan un conjunto de medidas. Será así? Para cuándo?  

Desde aumentos con sumas fijas por decreto, hasta bonos para el sector pasivo y de la producción informal, pasando por incrementos al piso de haberes se incluirían entre los próximos anuncios. Como se notará, todavía hay una cierta confusión (no casual, en vistas que los números de la economía atraviesan una etapa de auditoría externa) si se entremezcla lo que resta anunciar, o bien lo que ya se dijo en dirección a morigerar guadañazos al poder de compra.

Junto con la cotización internacional del trigo –afectada por la prohibición de exportarlo que informó el pasado fin de semana la India- y la marca de inflación en abril, en Casa Rosada tomaron nota que la inflación núcleo marcó el mes pasado 6,7 %. Esto último indica que la proyección (este indicador soslaya precios estacionales) apunta a una marca anual cercana al 70 % o en dirección a un registro aún más alto, si se mantiene el actual derrotero.

En la primera rueda hábil de la semana, los tubos de ensayo como “Golpe a la inflación” intentaron resumir este eventual conjunto de acciones con el fin de apalancar los ingresos. Claro que en un trayecto donde “Guerra contra la inflación” o producción de “Energía (o hidrógeno) verde”, remiten a un aroma a cartucho extinguido, antes que a un par de gotas de cannabis.

La reciente gira presidencial por tres naciones europeas, sumidas en un contexto bélico, tuvo en el contingente un tufillo “belicista”. Un término alusivo, no al conflicto en el Este europeo, sino al Secretario de Planeamiento Estratégico, Gustavo Béliz. Los anuncios provenientes del Viejo Continente repartieron perplejidad entre sus interlocutores de la Eurozona e incertidumbre en los paradestinatarios repartidos en suelo criollo.

Es que nadie en el Ejecutivo nacional alcanza a detallar cómo se extraerá más gas de Vaca Muerta, y en caso de hacerlo cómo se procesará para licuarlo. Aún más: si los dos pasos anteriores se lograsen, restaría saber en qué barcos se concretaría el flete que lleve tales cilindros hacia suelo europeo, ya que en nuestra flota rioplatense no existe dicha capacidad.

Con la producción de hidrógeno verde, las dudas son similares. Hasta el momento, esta iniciativa hiper publicitada y a cargo de la compañía australiana Fortescue no trascendió el catastro de lo publicitario. En tanto, la inmensa concesión de tierras en territorio rionegrino y chubutense, en cambio, accionó el malestar de productores ovinos.

De manera similar a estos casos antes mencionados, la invocación hacia el “segundo semestre” en cuanto a la continuidad de parches a los haberes, tal vez no sea el mejor anticipo al cual echar mano. Ya sea que se trate de refuerzo salarial para monotributistas, bono a jubilados, lo que parece escaso frente al escenario venidero.

Esta semana, comenzará la habilitación a las empresas de servicios para facturación de gas y electricidad en las boletas de junio. Mientras, este lunes falló el acuerdo por un nuevo fideicomiso con el sector de molienda de trigo, lo que hubiese articulado un escudo para precios internos del pan y demás farináceos. El resto está por verse.

NdR, 17 de mayo de 2022.