La dirigenta
del Frente de Izquierda, Cristina Foffani, criticó al Ejecutivo provincial por
la imposición de “la obligatoriedad
del uso del barbijo, bajo la amenaza de cárcel o multa, a pesar de su
reconocida baja eficacia en la prevención del coronavirus”. La representante
capitalina cuestionó este fin de semana el carácter imperativo de esta norma
provincial que comenzará a tener vigencia desde el lunes próximo.
La ex concejal señaló que "Sáenz no está poniendo un solo peso de
la provincia frente a la brutal crisis que estamos atravesando, no ha designado
un solo médico ni un enfermero nuevo, desde el principio de esta crisis, a
pesar del enorme déficit del sistema de Salud, reconocido por la propia
Ministra del área”.
La argumentación expuesta por Foffani se amparó en la visión de
especialistas en infectología, quienes advirtieron que las mascarillas o barbijos
no resultan efectivos. De acuerdo a los investigadores, estos implementos se
humedecen rápidamente con la respiración, lo que incrementaría el peligro de
contagio.
Además, la dirigencia del Partido Obrero expuso la contradicción que los partidarios del uso obligatorio de
barbijos son los que preparan la salida de la cuarentena, en respuesta a la
presión de los empresarios. En tanto, que el no uso de esta protección
funcionaría como la excusa ideal para
responsabilizar a la población si la contagiosidad produce un salto.
Por el contrario, Foffani recordó que el PO viene exigiendo que para la continuidad
de la cuarentena, el gobierno garantice alimentos y elementos como alcohol,
alcohol en gel, lavandina, jabón; a todas las familias desocupadas y
cuentapropistas que hoy no cuentan con ingresos para alimentar a sus
hijos. Además, si pretende que la
población use barbijos, debe repartirlos masiva y gratuitamente entre los más
empobrecidos. La distribución masiva y gratuita de barbijos
contribuye que no se consuman los pocos que hay en el mercado local, que deben
estar reservados al uso exclusivo del personal de salud.
Esta propuesta
fue ratificada en la reunión que a mitad de semana mantuvo Foffani con la
ministra de Desarrollo Social, Verónica Figueroa, junto con organizaciones
sociales, convocadas para debatir la asistencia a los merenderos y comedores a
las que estas organizaciones asisten. Por otra parte, a nivel nacional, el PO
reclama un subsidio para los desocupados de $30.000, que este jueves, la Mesa
Nacional del Polo Obrero, presentase como exigencia al Ministro Daniel Arroyo.
NdR, 10 de
abril de 2020.