#Acuerdoendiputados
#PactoconelFondo
Por: Federico
Pérez (*).
La
correlación de fuerzas o su versión en criollo, el “noquedaotrismo”,
convergerán esta semana en el debate parcial que dará la Cámara baja nacional
sobre la UTE Balcarce 50-FMI que administrará los destinos de lo que queda de
Argentina. “Es una sola cosa”, resumió al final de la semana el ministro de
Economía, Martín Guzmán, al referirse a los términos del acuerdo con el
organismo internacional y los lineamientos que seguirá nuestro país en materia
de política económica.
En tiempos de
Raúl Alfonsín la palabra utilizada era “mancomunados” como apelativo a la
unidad nacional en medio del tremendo ajuste impuesto por el FMI, mientras el
por entonces mandatario se miraba al espejo y se veía como un émulo de Arturo
Illia, según contó Juan Carlos Torre en su libro “Diario de una temporada en el
quinto piso”, ex integrante del equipo económico del fallido gobierno radical.
En los días que corren hoy, el moncloísmo, robertocarlismo o exhortos a “terminar
con la grieta” parece complementarse con el neologismo que insta a que paguen
todas y todos.
De manera tal
que el cronograma en Diputados de la nación detalla que este lunes por la
siesta expondrá ante un grupo de legisladores el Jefe de Gabinete, Juan Manzur,
y el ministro Guzmán; mientras que el martes será el turno de Gobernadores que
opten por exponer sus puntos de vista y dirigentes sindicales. El miércoles se espera
por el dictamen. Pero la idea es trotar a contrarreloj y aprobar el acuerdo antes
del 22 de marzo, cuando están fechados pagos al FMI por casi u$s 2.836
millones.
El asunto por
desentramar es que el pacto “no asegura que todos los consumidores puedan pagar
esas facturas, difiere la recuperación de todo lo perdido durante el cuatrienio
negro a un futuro distante y ensombrece las perspectivas electorales para una
fuerza política cuya intención reparadora está sujeta a demasiadas
restricciones”, sintetizó este domingo el analista Horacio Verbitsky en el
portal El Cohete a la luna.
Un adelanto
de lo que podrán decir pasado mañana los dirigentes gremiales lo ofreció este
fin de semana el secretario general de UPCN, gremio que no se caracteriza por
confrontar con los gobiernos (el actual, los precedentes o los que pudieran
surgir en el futuro). Así, Andrés Rodríguez se dio el lujo de postular que “el
gran problema que tenemos es la falta de liderazgo político. Tanto en la
oposición como en el oficialismo. En este momento se requiere un liderazgo y
una homogeneidad de pensamiento político”, le dijo a la AM 750.
Fronteras
adentro
De todas maneras, admitió que “la economía argentina no
se soluciona sólo con el acuerdo porque hay variables distorsionadas y
preocupan fronteras para adentro”. Y sobre el acuerdo, recomendó tomarlo en
general, dado que en cuanto al precio de los servicios confió que “será positivo en la medida que se
respete el criterio de que se mantengan los subsidios para los que menos tienen
y paguen más aquellos de mayor poder adquisitivo”.
Menos ingenuo, el diputado nacional Leopoldo Moreau aseguró este sábado
que “el FMI no asumió su irresponsable decisión en darle al gobierno de Macri
un préstamo que ahogaría a la Argentina por décadas”. En tanto que su titular, “Kristalina
Georgieva no cumplió ninguna de sus promesas. No hubo eliminación de sobretasas
ni mayor plazo para la devolución del préstamo”.
Desde el
bloque del Frente de Izquierda, Romina Del Plá, advirtió que “el
gobierno y JxC arreglaron un tratamiento exprés para el pacto con el FMI. A las
exposiciones previas solo convocaron a voceros del acuerdo, dejando fuera a
quienes se oponen”. Pese a lo cual, indicó que en su sector propusieron “4
nombres más, que expliquen las consecuencias de esta política y nuestro rechazo”.
Mientras que la dirigente de Soberanos, Alicia Castro, rememoró que en “otros
tiempos de ajuste del FMI y crisis, repetir a Domingo Cavallo y sus acólitos: ´No
hay alternativa´, ´este es el mejor Acuerdo posible´, ´no habrá ajuste´, ´Las
tarifas deben actualizarse´ y ´DEFICIT CERO´”. O cualquiera de sus equivalentes
a la terminología que implique Vilcapugios y Ahoúmas venideros para la
paisanada.
Una razón posible por la que casi un tercio de los
connacionales supone que a la deuda con el FMI la tomó el presidente Fernández,
mientras que un 30 % dice no saber si fue el actual mandatario o su antecesor.
Tal vez porque no ve diferencias técnicas entre una gestión y la otra, desde el
punto de vista de su bolsillo.
(*) NdR, 6 de marzo de 2022.