Más efectos de la bomba H

El caso Hermosilla seguirá dando letra e interrogantes contrafactuales sobre el ejercicio del poder, la justicia y el servicio de seguridad. Al respecto, el FOCIS confirmó su repudio al accionar patoteril contra la asesora legal de Cámara baja. Y una preocupante falta de orientación en los orinantes, respecto a los mingitorios.
Hace 4 años ESTRADOS

#Enmanosdequienestamos #DiputadosHermosilla

La imagen del tipo formal, arropado con un ambo, pero que en la parte inferior viste un slip rotoso sobrevuela esta semana la imaginación de nuestro equipo, en cada ocasión referida a Mitre 550. Sucede que en la antesala de la juramentación a la nueva Constitución provincial, estipulada para este miércoles, continúan los ecos por los escandalosos desaguisados en la Cámara baja provincial.

Desafiando a la creatividad citadina, el Foro de Observación de la Calidad Institucional llamó a la cordura (producto que debe valuarse carísimo en vistas de su escasez, según la simplificación de los profesionales gauchos) en Diputados. Con las firmas de Santos Jacinto Dávalos, Armando Caro Figueroa, María Irene Romero y Luis García Vidal esta entidad emitió una condena pública, ante el accionar desbandado de la conducción del Legislativo.  

El FOCIS extendió también este pronunciamiento crítico sobre la Presidencia del cuerpo al Ejecutivo provincial, al igual que al juzgado y a la Fiscalía que intervino en el descomunal operativo para la detención de la abogada Liliana Hermosilla. En contraste, la ONG recordó que la asesora letrada del Legislativo fue objeto de esta cacería humana, tras “denunciar abusos de poder y comportamientos deleznables”, acerca de contrataciones y aparentes desmanejos administrativos.

El Foro recordó que a Hermosilla le cayó esta patoteada institucional del Grupo de Operaciones (GOPAR) solamente “por haber permanecido en su puesto de trabajo declarando su intención de custodiar los bienes públicos”. Una desmesura que, además de escenificar un alarmante déficit en seguridad, redobló las plegarias por la urgente recuperación por el estado de salud saenziano o alguien capaz y en funciones para restablecer un cierto orden.

A la par de un “intento de disuadir este tipo de protestas” como las expuestas por la asesora letrada de Cámara de Diputados, la escena expresó el destartalado perfil institucional para conjurar actos delictivos mucho más complejos y violentos. A este respecto, el documento del FOCIS interrogó cómo pensará el Ejecutivo “enfrentar a la delincuencia organizada”, siempre atenta y deliberante sobre próximas locaciones.

Ni qué hablar respecto al mensaje implícito al resto de los salteños. Tanto en eventuales situaciones de protesta social como en ocasión de delitos comunes o no tanto. Y no es que sea hecho inédito una situación de hostigamiento laboral en Cámara baja –hábito desarrollado con total villanía desde hace un lustro-, sino su proyección a la vista de toda la ciudadanía.

A esto alegó el FOCIS su mención al “autoritarismo” expuesto con “uñas y dientes para reprimir a quien osó hacer públicos los manejos ilegales de altos cargos” parlamentarios. Pero aún más preocupante fue la presentación en sociedad de una “coalición desmesurada de fuerzas estatales”, en resguardo de esta ensalada de tropelías.

En contraste, los integrantes del Foro expresaron su condena y exigieron “la anulación de los actos abusivos adoptados por las autoridades de la Cámara de Diputados de Salta”. En particular, por la doble condición de género y como profesional de la asesora letrada, cuyas indicaciones gatillaron preguntas en la ciudadanía acerca de la identidad, perfil y línea de conducta de las mencionadas autoridades en el Legislativo provincial.

Crédito fotográfico: FM 89.9

NdR, 21 de diciembre de 2021.