La cáscara de un caso emblemático

La imputación por falso testimonio a un testigo en una causa clave contra Milagro Sala abrió expectativas sobre un cambio en su situación judicial. Con este indicio tomó fuerza la hipótesis de armado de causas que todavía aqueja a la dirigenta barrial jujeña. Algunos de los detalles acerca de esta trama norteña.
Hace 4 años ESTRADOS

#Causadeloshuevazos #MilagroSala

Si bien podría resultar increíble, la justicia jujeña tiene imputadas a dos personas que atestiguaron falsamente contra la dirigenta Milagro Sala. Uno de ellos es el empleado de la actual gestión provincial, René “Cochinillo” Arellano, en cuya versión se fundamentó la condena a la representante de la cooperativa Tupac Amaru en la causa conocida como la de los “huevazos”.  

Arellano y su pareja, Cristina Chauque, resultaron imputados por falso testimonio por decisión del fiscal ante la Cámara de Casación, Javier De Luca. El funcionario decidió en tal sentido, luego de revisar estos testimonios, por los cuales se encuentra cada vez más firme la conjetura que se trató de una causa armada, casi a la medida del hoy gobernador Gerardo Morales.  

Arellano fue quien en 2016 aseguró ante un tribunal que nunca había trabajado en el Estado provincial, cuando en realidad era empleado de la Unidad Coordinadora y Ejecutora Interministerial del Ejecutivo jujeño. Además, pese a su negativa formal al nexo con el otrora abogado de la querella contra Sala, Luciano Rivas, está comprobado que el testigo mantuvo contactos telefónicos la noche antes de atestiguar en esta causa e incriminar a la dirigenta barrial, once años atrás.

Al día siguiente de este llamado a Rivas, el 14 de agosto de 2010, Arellano aseguró ante magistrados de esta provincia una supuesta coacción de Sala, tendiente a manifestarse  en un evento público en el que Morales recibiría huevazos. De todas maneras, ni siquiera él, tampoco la líder de la Tupac Amaru estuvo en dicha marcha, aunque la segunda recibió una condena de tres años.  

El juez Esteban Hansen lo indagó el miércoles pasado, lo mismo que a su pareja, aunque en esta primera audiencia por falso testimonio Arellano se negó a declarar. El panorama en este caso empezó a clarificarse, a partir de su salida del fuero jujeño, cuando la defensa de Milagro Sala pidió la revisión de la causa ante la Cámara de Casación Penal en jurisdicción federal.

En este contexto, el fiscal De Luca pidió el sobreseimiento de Sala y la imputación al testigo de parte de Morales el pasado 29 de septiembre.

NdR, 4 de octubre de 2021. 


ANUNCIO