#Bronca
#Rivadavia #ENRESP #COSAySA #EDESA
La tarde de
este viernes será decisiva en la disputa que mantienen los vecinos de Coronel
Juan Solá, en el departamento Rivadavia, con empresas de servicios de agua,
electricidad y organismo encargados de controlarlas. La de este jueves fue otra
jornada con mucha temperatura en el norte provincial, con vecinos amenazando tomar
la sucursal de EDESA, aunque toda medida saldrá de la asamblea convocada para
este 13 de noviembre por la tarde.
En la plaza
central de esta localidad, los dirigentes convocaron a estado asambleario, el
que decidirá cursos de acción a seguir por las reiteradas quejas insolubles
direccionadas contra EDESA, Aguas del Norte y el Ente Regulador de Servicios
Públicos. Lógicamente, la bronca de los rivadavianos está enfocada en las
notables y reiteradas falencias en las prestaciones de los servicios de
electricidad, agua y el contralor que sobre las firmas prestadoras debería
hacer el ENRESP.
En esta
invocación a los integrantes del árbol genealógico de autoridades locales,
departamentales y provinciales, se plegaron los ciudadanos de Juan Solá, Pluma
de Pato, Los Blancos y Capitán Pajés. En esta jornada de jueves, el vocero de
los asambleístas, Esteban Aguilar dirigió las críticas más vehementes hacia el
ENRESP, desde donde le pidieron “clarificar” los conceptos de una nota con
reclamos planteados por esta situación.
El portavoz de
los vecinos leyó esta réplica del Ente como una dilación, puesto que en la
misiva original está detallado que la causa del malestar social son los
reiterados cortes de energía –de hasta 34 horas continuadas a fines de octubre-
y la cada vez más deficiente prestación del servicio de agua potable. “Nos
respondieron algo así como ´le vamos a dar curso pero de nuestro lado no vamos
a hacer nada´, prácticamente”, sintetizó Aguilar en cuanto a la deposición del
ENRESP.
“Pagamos por un
servicio eléctrico como si fuese que vivimos en Salta, en Orán o en Tartagal,
pero el que efectivamente recibimos es deficiente”, reclamó el portavoz de los
vecinos. Lo mismo con el agua, la que “no es potable, sino que es tratada y a
veces viene con una gran cantidad de arena”, puntualizó el representante.
Crédito
fotográfico: La Gaceta Salta.
NdR, 12 de
noviembre de 2020.