#JuecesFederales
#DecisiónDeFondo #Traslados #Intromisión
La intromisión
en la designación de jueces federales en distintas jurisdicciones, por parte de
la Corte Suprema, cuyo segunda parte se concretará el próximo martes con su
decisión sobre la cuestión de fondo es el tema político del fin de semana. En
su columna dominical, el analista Horacio Verbitsky hizo un recuento de las
intrigas palaciegas en las que amagó participar el máximo tribunal, varias de
ellas con guiño de la embajada estadounidense y dirigentes políticos que son
sus habitués. Un salteño, entre ellos.
Cuando restan
48 horas para que se conozca la Acordada de la Corte Suprema sobre lo que
ilegítimamente salteó instancias en el caso de los jueces Leopoldo Bruglia,
Pablo Bertuzzi y Germán Castelli, si bien el propio per saltum es un indicio
también hay un componente de incertidumbre. En esta nota de análisis, publicada
este domingo en el portal El Cohete a la Luna, el periodista evaluó que sus
integrantes “no saben bien qué decir”, luego del zarandeo político que generó
su decisión administrativa del martes pasado.
En esta
retrospectiva, Verbitsky rememoró que hacia fines de la primera década del
siglo XXI la por aquel entonces embajadora estadounidense, Vilma Martínez, “informó entonces a su gobierno que el
presidente de la Corte formaba parte de un grupo secreto que procuraba superar
´la desunión de la oposición´ al kirchnerismo y ´desarrollar una agenda en
común para el mediano plazo´”.
En su menú
dirigido a Washington, la diplomática detalló que la dirigenta macrista Gabriela
Michetti dijo que “ese grupo se reunía en secreto desde mediados de 2008 (que
es cuando se produjo el blooper histórico de Cobos) y además
de Lorenzetti y ella lo integraban el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey;
el diputado de Wall Street Alfonso de Prat Gay; el entonces presidente de la
Unión Cívica Radical, Ernesto Sanz; varios hombres de negocios y banqueros”.
Un tiempo más
tarde, cuando el sitio Wikileaks dio a conocer la actividad de esta cofradía, “Lorenzetti
no desmintió su pertenencia”. Además, recordó que hacia el año 2010, en el mes
de agosto “Héctor Magnetto sentó a su mesa a Eduardo Duhalde, Carlos Reutemann,
Francisco de Narváez, Felipe Solá y Maurizio Macrì, y lo hizo publicar en La
Nación. Quería que se supiera, pero no por Clarín. El objetivo era el de
siempre: unir a la oposición en un frente electoral contra el kirchnerismo”.
Desde los
aprestos golpistas y el respaldo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
al primer golpe de Estado en nuestra historia, en 1930. Un repaso del accionar
del máximo tribunal en su permanente avistaje de las recomendaciones venidas de
afuera del país, especialmente del norte de nuestro continente. Una constante
que trascendió el siglo anterior y contextualiza la determinación que el máximo
tribunal adoptará el próximo martes.
NdR, 4 de
octubre de 2020.