#BromasEnElPrecipicio
M.R.
El único presagio verosímil -y para el corto plazo- es el 3% de inflación que dará a conocer el próximo martes el macaneado INDEC, en contraste con el acting jolgorioso de la tropa violeta y otras tolderías bisoñé. El resto, como por ejemplo la reactivación económica y la inversión extranjera, probablemente sigan en carpeta hasta tanto aclare el horizonte político del país. Es decir, hasta dilucidar si Milei será reelecto el año próximo.
Fuera de la burla mileidiana a la oposición, pocas horas atrás, nada del obsequio de toda fuente de agua para la regadera de minerales -en la región cordillerana- habrá en concreto en el visor de los inversores. Lo que podría menguar con la hipótesis de adelantamiento de las presidenciales a mayo de 2027 esbozado por Balcarce 50, un rasgo que podría potenciar el temor de los huéspedes foráneos.
Otra señal a tener en cuenta será la catarata de presentaciones judiciales, a partir de este fin de semana, impulsadas por la Asociación de Abogados Ambientalistas y otras ONG vecinales y de protección ambiental. Todas en contra de la operatividad del océano de H2O ofrendado a las megamineras, mientras se le negará este fluido elemental a más de 40 millones de prójimos.
Pero, incluso, si se diera la conjetura acerca de una lluvia de inversiones mineras nadie sabe precisar cuál sería el beneficio inmediato para la macroeconomía mileidiana. La ley noventista de inversiones mineras del menemismo y el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, convertirán en casi imperceptible para el Fisco esta actividad megaempresaria (la que en cambio les posibilitará hacer miles de millones en el exterior).
Salvo algunos convites a funcionarios públicos de los tres Poderes del Estado nacional y provinciales, el beneficio de esta actividad de rapiña minera promete ser sólo un vulgar truco publicitario. Y aún así, el arribo de estas mega firmas se encuentra en estudio, debido a la situación institucional y política.
Contra viento y marea, los siete diputados nacionales por nuestra provincia proveyeron el apoyo a este despojo acuífero. Un acuerdo casi indivisible unió a los cuatro parlamentarios de La Libertad Avanza con los tres del pejotismo bisoñé, dejando en claro que lo suyo responde a una neta correspondencia ideológica.
En la mañana siguiente, este jueves sorprendió -por igual- la noticia como que a ésta la protagonizara la diputada nacional Gabriela Flores. Nos referimos a su dimisión como titular de la Comisión de Familia, Niñez y Juventud de la Cámara baja, tras una controversia con la administración de pasajes suministrados por el cuerpo legislativo.
Es sabido que Flores salió algo magullada de una reciente entrevista con FM Noticias, en la que admitió haber provisto pasajes para su hijo, quien no vota en el recinto pero estudia en una Universidad porteña. Con lo que dejó truncas las expectativas de evaluar su desempeño en tal cargo, una sensación tan decepcionante como la del malogrado análisis sobre sus virtudes en el periodismo de investigación, tal como LLA se esforzó en incluir en su curriculum,
Esto último ya había activado el recelo del ambiente hacia Flores, no tanto porque el ´periodismo de investigación´ pasó a ser variante exótica en estos últimos diez años [NdR: salvo los casos del New York Times, The Guardian y unos pocos más], debido a la extrema inmediatez de la digitalización de envíos reporteriles y los altos costos. Pero también porque en el desempeño previo de la parlamentaria no se le conocieron artículos en dicha variante de prensa, y tampoco sus colaboradores citaron ejemplos ilustrativos que atenúen tal desconfianza.
Por lo pronto, la única distinción académica de la que se tienen noticias de Flores corresponde al mes de agosto del año pasado. En aquella oportunidad, el ex Diputado nacional Martín Grande le extendió la derecha -valga la redundancia- en sus cuentas en redes sociales, luego de la obtención del título de “abogada”.
A lo mejor, una renuncia con la que el oficialismo nacional intenta un cierto desvío en la atención del público, en medio de la aprobación de semejante mamotreto parlamentario. Y seguramente las notas respecto a su breve desempeño en esta Comisión parlamentaria pronto pasarán a segundo plano, al igual que lo de los “aéreos” y otras cositas más. 
NdR, 9 de abril de 2026.