#Chubut #JxC #Armados
Con la inscripción JxC amarilla en la visera, al ex candidato a Vicepresidente de la nación Miguel Pichetto se le encomendó el rearme de todo frente colector del eventual peruca descontento con el gobierno de Alberto Fernández. En dicha misión, el otrora cumpa de Mauricio Macri –allá por tiempos de Maricastaña, en el veinte/diecinueve- anduvo en estas horas por la Patagonia.
En este periplo, el dirigente rionegrino se reunión en una tertulia con el diputado nacional (Juntos por el Cambio) Nacho Torres y hablaron en relación al escenario político venidero. Luego, el anfitrión de MP relataría en su cuenta en Twitter estas conversaciones respecto a “la importancia de consolidar y ampliar JxC en Chubut y en toda la Patagonia”.
Torres destacó que Pichetto “se comprometió a visitar nuestra provincia junto a otros referentes en cuanto mejore la situación de la pandemia”. El menú que sigue el sector es radicalizar sus planteos, a fin de evitar fugas de votos por la (ultra) derecha y vertebrar una alternativa con halo peruca, por cualquier cosita. 
A esto último fue que se dio la sintonía entre Roberto Lavagna y Florencio Randazzo, reunidos unos días atrás. A ellos se les sumó el ex mandatario provincial de Salta, Juan Manuel Urtubey, quien luego de monitorear esta tercera vía (que los detractores le asignan catadura de sidecar del macrismo) emprendió un viaje familiar por los establecimientos en los que cría cerdos en el interior salteño, y algunos implantes vitivinícolas en Valles Calchaquíes. 
En tanto, la prescindencia de todo escrúpulo sanitario en los planteos opositores tiene divididos a los analistas políticos. Como muchas cuestiones en la Argentina, la mitad se inclina por un mix condenatorio y previsiones que no va a funcionar mientras la otra piensa que la crítica prenderá si el panorama tiende a encarajinarse y allí no hay mención a obstáculo alguno desde la bioética.
NdR, 13 de abril de 2021.