Los sofistas del golpe

Los remilgos lingüísticos con que los líderes de opinión intentan cierta alusión al quiebre institucional en Bolivia, se acerca bastante al embuste. La lucha de esta retórica está más bien entablada contra la realidad. Y acá van algunas simples evidencias en relación a lo que está pasando y algunas proyecciones para nuestra región.
Hace 6 años ASUNTOS DE FONDO

F.P. (*)

En contraste con las contorsiones lingüísticas que intentan periodistas y dirigentes, en su mayoría simpatizantes de la visión del gobierno estadounidense hacia nuestra región, las atrocidades de los golpistas bolivianos continúan sucediéndose. Matanza de ciudadanos, censura previa a los medios de prensa y ensañamiento dirigido a representantes y adherentes al gobierno constitucional derrocado, sintetizan al régimen represivo encabezado por Jeanine Añez.

Si bien todavía no se llegó a trasponer el umbral del ridículo en que cayeron medios extranjeros, al comparar a la dictadora Añez con la actriz Angelina Jolie, el alambicado lenguaje que se utiliza para informar sobre lo que pasa en el vecino país anda merodeando.

Este sábado, el mandatario constitucional Evo Morales denunció que “continúa la persecución de dirigentes” por parte de la cúpula ilegítima que en un acto oficial llegó a jurar en nombre de los grupos neonazis del White Power. “Sin pruebas ni argumentos jurídicos, arrestaron a Gerardo García, vicepresidente del MAS-IPSP, al Ejecutivo de la FUL de la UMSS, Carlos Juchani y anunciaron orden de captura contra Wilma Alanoca. Paren las detenciones ilegales e injustas”, exhortó el titular del Ejecutivo boliviano, obligado a exiliarse en México.

En particular, Morales denunció ante la prensa de todo el mundo que “la acusación contra mi hija Evaliz, es una muestra más de la mentira y las difamaciones a las que acude el régimen de facto. Exijo que presenten una prueba del supuesto ´enriquecimiento ilícito´ ¡Que más inventarán para intentar defenestrarnos!”, especificó. 

Desde la Argentina, el presidente de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara baja, Leopoldo Moreau, advirtió que las naciones de América del Sur “estamos en un momento delicado en la región”. El legislador señaló que “los pueblos latinoamericanos se están alzando contra el neoliberalismo y, a su vez, EE.UU redobla sus esfuerzos por sostenerlos como sea porque son la puerta de entrada para apropiarse de nuestros recursos naturales”.

Con este pronunciamiento, Moreau diferenció situaciones entre administraciones aliadas de la potencia de América del Norte y gestiones que siguen su propio rumbo. En Chile, con una situación casi cantada de autogolpe, por parte del mandatario con origen legítimo en su administración, Sebastián Piñera. Una manifestación de jóvenes frente a un destacamento de carabineros, graficó la propensión de los uniformados por disparar a los ojos de los manifestantes ¿Sus integrantes se encomendarán a alguna religión antes de cada operativo?

Y un rumbo similar al que parecen dirigirse Iván Duque y Lenin Moreno, tras sendos levantamientos populares contra sus medidas de ajuste en la economía. En estos dos últimos casos, la brutalidad es igualmente un rasgo que se yuxtapone con lo autoritario que considera todo pusilánime para mostrarse.  

(*) NdeR, 22 de noviembre de 2019. 


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