#Papirosensuelogringo
Los presagios
son en tono oscuro, en relación a la recompensa o desembolsos extra del FMI con
que especulaba el ministro Luis Caputo. Este fin de semana, en suelo
estadounidense el titular de Economía expuso señales de preocupación al
respecto y la palmadita desde el organismo de crédito internacional parece que
no llegará.
El titular del
Palacio de Hacienda no participó del cónclave de Ministros de Economía del
Fondo Monetario y del Banco Mundial. A lo que se sumó un batir de dedos
discando en su agenda telefónica cerca de la acera de calle 19 y avenida
Pennsylvania, donde reside la entidad crediticia.
El oficialismo
rioplatense aspiraba a contar con u$s 15.000 o al menos u$s 5.000 en su meta de
darle continuidad a la batería de contrarreformas en la estructura económica,
principalmente con el levantamiento de las restricciones cambiarias. Aunque en
apariencia por el momento solamente deberá conformarse con los desembolsos por
u$s 2.034 millones en abril más u$s 678 millones en diciembre…para cancelar
cumplimientos con el propio FMI.
Para la narrativa,
del encuentro de Primavera en suelo gringo, el equipo liderado por Caputo sólo
recolectó elogios a lo ya realizado desde el 10 de diciembre hasta acá. La titular
del Fondo, Kristalina Georgieva, enunció loas porque “la inflación está bajando
más rápido de lo esperado”, y en materia de contrarreformas “ahora está avanzando muy rápidamente con el
ajuste fiscal”.
Por añadidura,
la economista búlgara resaltó el “rendimiento” ofrecido por el mileidismo a los
capitales extranjeros. Es decir, la posibilidad de pedalear a campo traviesa en
el segmento especulativo en pesos, hasta huir con rumbo a destinos insondables
cuando suene la primera “d” del vocablo devaluación.
Si los
cronistas a cargo de la cobertura de este viaje notaron cierto nerviosismo, es
debido a que así se los transmitieron tácitamente el propio Caputo, Nicolás
Posse (Jefe de Gabinete), Pablo Quirno (Secretario de Finanzas) y Santiago
Bausilli (Banco Central de la República Argentina). De manera tal que si, como
todo indica, no funciona el Plan W habrá que echar mano al Plan A. O sea,
acudir nomás a suelo de Arabia Saudita en busca de fondos frescos, pero siempre
maniatados a un compromiso todavía por conocer.
NdR, 19 de
abril de 2024.