#Orán #Goyo #Fallecimiento
#CrisisHospitalaria
Un
rosario de consideraciones, y no de las más auspiciosas, se repartió este fin
de semana desde Orán a raíz del fallecimiento
del dirigente Gregorio Martínez. Al parecer, el deceso de “Goyo” se habría
producido por una afección compatible con el coronavirus, de acuerdo al relato
de allegados que concurrieron al hospital San Vicente de Paul a interesarse por
su evolución.
Vituperios
direccionados hacia autoridades locales y provinciales, mayormente enlistados
en el oficialismo, fue la salva con la que allegados despidieron a Martínez,
cuyo deceso se dio este viernes por la tarde. Sucede que GM era un
representante de la comunidad Ava Guaraní, con bastante predicamento en barrios
como el de 200 viviendas, El Milagro y Caballito, cuya labor había recibido
catadura de determinante para el ascenso de la actual gestión (principalmente en
esta ciudad norteña).
Algo
parece haber en el medio, ya que entre la hora de este fallecimiento y la
noticia dada a su familia habría existido un intervalo de alrededor de cuatro
horas de diferencia. Esto, sin contar que los deudos del dirigente, junto a
varios amigos, intentaron acercar hasta el centro de salud norteño tubos de
oxígeno con el cual asistir a Martínez. Un reconocimiento tácito que los
insumos enviados por el Ejecutivo provincial tienen únicamente uso ornamental.
Una
muerte que si bien podría sumarse a la estadística oficial, entremezcló bronca
y lamentaciones en Orán. Una región azotada por los latigazos más lacerantes de
la pandemia. Y también de la pobreza estructural.
NdR,
5 de septiembre de 2020.