La cartera
encabezada por Martín Guzmán incluirá algunas modificaciones a su ofrecimiento
para reestructurar deuda por u$s 66.200 millones, nominada en moneda extranjera
y que fuera objeto del acuerdo con bonistas confirmado este martes. La
inclusión de estos apartados podría realizarse entre pasado mañana y el próximo
lunes, a fin de darle mayor precisión a los términos de la oferta y evitar un
sabotaje de sectores híper especulativos de las finanzas globales.
Tal es la fecha
tope para cumplir con la presentación que el Estado argentino debe hacer ante
la Securities and Exchanges Commission, equivalente a la Comisión Nacional de
Valores de nuestro país. Una vez introducidos estos cambios correrán los plazos
por 15 días que deberá aguardar la administración Fernández la respuesta de los
poseedores de títulos de deuda bajo legislación extranjera. Período que expira
el próximo 24 de agosto.
La meta que se
autoimpuso el ministro Guzmán es apuntar a un máximo de respuestas favorables a
la oferta, por parte de los bonistas no agrupados, como también darles
operatividad a las Cláusulas de Acción Colectiva, las que propenden a minimizar
el arribo de fondos buitres a la negociación. De acuerdo a la hipótesis
manejada en Economía, así la gestión nacional contará con una vía de avance más
segura, en cuanto a la reestructuración que ya fue analizada en el Congreso de
la nación (Diputados aprobó este martes la ampliación del Presupuesto y el
acuerdo marco con los bonistas).
Desde su cuenta
en Twitter, Guzmán detalló que el Gobierno tiene puesta su expectativa en
contar con "una participación muy alta como para que se activen las CAC.
Ya había una participación importante de los que no eran parte de los grupos”.
Por ello, aseguró que Economía continuará puliendo el trabajo “para lograr ese
objetivo", dijo al adelantar los detalles colaterales de esta operación en
curso.
Los dispositivos a los que aludió Guzmán se encuentran incluidos en los
contratos de suscripción de títulos de deuda, los que disponen marcos en los
cuáles se puede apelar a la vía judicial para hacer efectivo el cobro o su
cancelación. Esto es lo que esperanza al funcionario a reducir los márgenes de
ingreso buitre, ya que se acuerda un piso a partir del cual todos los tenedores
de bonos sean inducidos a entrar al canje, en nombre de una mayoría que decide
e incluye a quienes pueden manifestarse en contra.
El
escenario de acuerdo a los papeles, diferencia que los títulos del canje acordado
en 2005 requieren del ok de los tenedores del 85% del total más el 66% de
cada serie o bien el 75% de cada serie sin la necesidad de alcanzar el 85% del
total. En cambio, para los bonos lanzados durante la gestión Macri, basta la
aceptación del 66% del total y el 50% de cada serie.
La
suerte de este paso que debe dar el ministro Guzmán, está ligada al ulterior
acuerdo por la deuda que el macrismo adquirió con el Fondo Monetario
Internacional, por más de u$s 44.000 millones. Lo que, a su vez, le
posibilitaría concretar desembolsos del FMI ya solicitados (Ver artículo “Al
mirar las luces del porvenir”, NdR 4 de agosto de 2020) por u$s 3.000 o u$s 3.500 millones, los que
irían al financiamiento de obras de infraestructura y a desarrollo productivo
en las provincias.
NdR,
5 de agosto de 2020.