La necesidad de
mantener la vista atenta a lo que sucede en Santa Victoria Este, fue la
principal recomendación que le dieron a NdR fuentes del departamento Rivadavia.
Si bien este martes sigue abierta la posibilidad de arribar a una tregua, el
refuerzo policial, junto a la ostentación de perros y elementos como para
operativo de asalto, suman tensión proyectada hacia los manifestantes.
Luego de 4 días
de toma del edificio municipal y el desalojo ocurrido en la madrugada del
viernes, el panorama esta semana en Santa Victoria Este no es nada
tranquilizador. El Jefe comunal, Rogelio Nerón, cosechó en las últimas horas de
cumplir el rol de “chivo expiatorio de oscuros intereses”, impresión reforzada
por el hecho que en este poblado no asoma la humanidad de representantes
legislativos departamentales.
“A lo largo y a
lo ancho del municipio se han realizado asambleas en las diferentes comunidades”,
reseñó a este medio un dirigente de esta región. A lo que se sumó un pedido por
parte de los concejales de rendición de cuentas al Jefe comunal, quien es otro
de los que parece haberse aferrado al detalle de asientos contables oficiales,
intentando evitar un eventual susto en terceros. Un subproducto del reclamo por
agua, tickets alimentarios y vivienda, lo que la semana anterior motivó la toma
del edificio comunal.
De acuerdo a
las fuentes del lugar, se le hicieron a Nerón diversos pedidos para la
rendición de ingresos y egresos sobre los pasados 7 meses de gestión. Por ello,
en la jornada de este lunes, junto a los reclamos airados de ofrecer esta
información se entremezclaron hasta pedidos de intervención a este Ejecutivo
municipal.
Y ante la
movilización de vecinos de pueblos originarios de diferentes comunidades del
chaco salteño que se sumaron a la jornada de este lunes, provenientes de Alto La
Sierra, La Puntana, Santa María y otros parajes, también arribó la señal
policial. Desde Tartagal se enviaron 60 efectivos policiales, con armas y
perros, con la misión de contener esta situación.
NdR, 4 de
agosto de 2020.