Es casi un
hecho cantado que los restos del macrismo más duro mantienen su propensión al
cualquierismo argumental, un género en el cual Hernán Lombardi ha venido
descollando desde la gestión que integraba junto a Fernando De la Rúa. Y ni
hablar de su reciente paso por la de Mauricio Macri, en la que tuvo un
desempeño de una villanía pocas veces vista en el desmantelameinto del sistema
de medios públicos.
Si fuese
economista, posiblemente Lombardi se encontraría hoy ofreciendo recomendaciones
sobre el manejo macro de las finanzas públicas para la post-pandemia. Pero su
especificidad, desprovista de logros, esta semana lo puso en papel de catador
de los contenidos audiovisuales de estos días y, claro, en dirección crítica.
Aunque parece que no se esperaba una réplica.
Este lunes,
Lombardi se pronunció desde su cuenta en Twitter a favor de la “sensatez” y el “equilibrio”.
Según el ex funcionario M, es necesario “proponer alternativas al pensamiento
único”, a fin de “fomentar que otras voces sean escuchadas y tenidas en cuenta”.
Como quien podría decir: “Marcarles los límites al poder”. O bien “exigir el
funcionamiento pleno de las instituciones”, siguiendo aquel antojo opositor que
simula ver dictaduras imaginarias, en un gobierno al que los propios adherentes
suelen tildar de “blando” en algunas cuestiones.
Pero al vivo de
Hernán le salió a la velocidad del refucilo una bella e inteligente pensadora y
conductora. “Y por qué no lo aplicaste en tu gestión?”, interrogó Daniela
Ballester, reportera de C5N. “Ahora es fácil salir a decir cualquier cosa!”,
dijo con ironía, y descerrajó la siguiente pregunta para Lombardi: “Y los que
despediste en Télam? Y los trabajadores de C5N”’, dijo antes del silencio que
sólo deja oir la estridulación, producida por el raspar de alas de los grillos
machos con sus patas traseras.
NdR, 29 de
junio de 2020.