Cómo va a pagar la aceitera

Las proyecciones sobre el beneficio para la seguridad alimentaria y la posibilidad de capitalizar deuda marcaron el contraste con la negativa de la derecha. Así fue el balance provisorio del anuncio hecho por el Ejecutivo nacional de tomar control de la aceitera Vicentín. El debate recién largó y el proyecto debe pasar por el Congreso nacional.
Hace 6 años Economía

El oficialismo digirió como lo más natural el anuncio hecho este lunes por Alberto Fernández, respecto a tomar el control de la empresa Vicentín, en la proporción de créditos impagos que la empresa adquirió con el Banco Nación. Luego del anuncio presidencial, la ministra de Desarrollo Territorial y Hábitat, María Eugenia Bielsa, concluyó que “con el anuncio de la intervención y el envío al Congreso del proyecto expropiación de Vicentin, el Presidente acaba de tomar una decisión trascendental”.

La funcionaria remarcó que “se trata de una fuerte apuesta a la producción y el trabajo nacional. Un paso histórico hacia la soberanía alimentaria”. Su coterráneo, el dirigente del socialismo Rubén Giustiniani consideró que la novedad sobre esta aceitera “va en una dirección correcta para preservar las fuentes de trabajo, tener una empresa testigo de la comercialización de granos y jugar un rol en el mercado de los alimentos”.

Mientras, el embajador argentino designado en España, Ricardo Alfonsín, celebró “la idea del Presidente de darle al Estado la oportunidad de contar con una empresa testigo en el mercado de granos y de cambios. Es una decisión no solo económica, sino también políticamente estratégica”. Más lacónico, el diputado nacional Rodolfo Tailhade publicó en Twitter: “González Fraga, va a ir a Ezeiza o a Marcos Paz”?

En contraste con el sector dirigencial de Juntos por el Cambio que se escudó en la negativas sin mayores vueltas o en la equiparación con países que en su visión remiten a la izquierda. Uno de ellos, el diputado nacional Luis Petri, aseguró que “la expropiación de Vicentín es un muy mal mensaje que da el Gobierno, una pésima salida en términos de confianza para generar inversión en un momento en que la economía necesita certezas, el Gobierno gira a la Venezuela”, dijo el mendocino.

Estos primeros acercamientos surgieron luego de la conferencia de prensa que en la tarde de este lunes dio el Jefe de Estado, al anunciar el desembarco estatal en el directorio de la agroexportadora, como paso previo a enviar al Congreso un proyecto de ley de declaración de utilidad pública y expropiación. Según lo que definió Fernández la meta a seguir será el rescate de la aceitera (el economista Gabriel Delgado será el interventor), deudora del Nación, y asignarle el rol de firma testigo en la comercialización de granos y en la producción de alimentos.

El titular del Ejecutivo nacional ratificó que el objetivo será “rescatar a la empresa en favor de la economía argentina y de una parte de la economía que tiene particular relevancia como es el mercado de granos y de cereales”. Además, le servirá a nuestro país a fin de lograr “la soberanía alimentaria” al contar con esta posición estratégica.

A su turno, el ministro de Producción, Matías Kulfas reiteró tal ponderación al “tener una empresa testigo en el mercado de granos y en el mercado de cambios”.  El proyecto de ley busca declarar a Vicentin de utilidad pública y sujeta a expropiación para que pase a formar parte de un fondo fiduciario que administrará YPF Agro, con lo que se replicará el modelo de gestión mixta. Tal el nombre de la división específica de la petrolera nacional que comercializa semillas, productos para la protección y nutrición de cultivos, además de silo bolsas y lubricantes.

Quien tendrá a su cargo este rol normalizador, Gabriel Delgado, tiene como antecedentes haber ocupado la función de Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca entre 2013 y 2015, es doctor en Finanzas de la Universidad del CEMA y economista del INTA. En paralelo, el proceso de convocatoria de acreedores seguirá su curso en el Juzgado de Primera Instancia Civil y Comercial de la Segunda Nominación de Reconquista, mientras se pondrá a disposición de la Justicia toda la información para que se lleve adelante la investigación sobre el proceso de vaciamiento al que fue sometida la empresa.

La firma Vicentin es líder en la producción de alimentos, aunque entró en convocatoria de acreedores luego de que anunciara la cesación de pagos de su deuda a fines del 2019 como resultado de un proceso de vaciamiento. El principal acreedor de la empresa es el Banco Nación, que concentra el 80 % de la deuda financiera.

La empresa cuenta con plantas de cereales y oleaginosas en las localidades santafesinas de Avellaneda, San Lorenzo y Ricardone, una división de producción de Biodiesel (Renova), otra textil que incluye desmotadora, hilandería y tejeduría, una planta de jugo concentrado de uva en San Juan, Vicentin Family Wines en Mendoza, además de acopio y exportación de Miel (Promiel), producción ganadera y sedes en Montevideo, San Pablo y Asunción.

NdR, 8 de junio de 2020.