F.P.
A poco de andar
y en medio de las chapucerías y expresiones de fe profesadas en relación a que no sea cierto, a esto le siguió el Grupo de Tareas Digital (GTD) que actúa
en consonancia con los lineamientos silentes de la gestión capitalina. Hasta un
funcionario cuyo mayor descuido no es contar con un apellido apto como blanco
para cánticos de cancha, sino pronunciarse sin dar el menor argumento que apuntale
sus dichos.
Téngase en
cuenta que, tal como expresamos en “600 legajos desaparecidos” citamos
correctamente que la información había sido publicada por el periódico “Cuarto
Poder” en su edición de este fin de semana. Por lo tanto, ratificamos la
certeza de un escrito de circulación interna en el ámbito comunal capitalino
que así lo denunció, como también que dicha comunicación atribuyó posible
participación en esta acción al Coordinador, Daniel Nallar.
Más allá de
toda consideración, el posterior accionar de la justicia provincial será quien
se encargue de determinar con precisión la existencia o no de lo que algunos
jurisconsultos consideran incurso en el tipo legal de destrucción de
instrumento público. Por lo pronto, la existencia de esta denuncia realizada
mediante un instrumento de comunicación interna no es algo que cayera bajo el
intento oficial de desacreditar el resto de la información, cuya gravedad quedó
expresada en la reacción posterior.
En efecto, la
referencia original hecha por “Cuarto Poder” como la de “Nota de Redacción”
está basada en la comunicación interna del 27 de mayo de 2020, la que con folio
02, timbrado oficial de la Municipalidad de Salta, fuese presentada ante el
Secretario de Economía, Hacienda y Recursos Humanos, Dante Amador, precisando
la desaparición de 600 expedientes. Como también que se trataba de legajos del
personal que en 2019 había iniciado trámites para ingresar a Planta Permanente,
luego de un tiempo considerable de trabajar bajo contrato.
Igualmente, en
el mencionado escrito su autor/a –no NdR, ni Cuarto Poder- indicó que luego
de las averiguaciones correspondientes le dieron a cambio y de excusa una presunta orden de
Coordinador Nallar, la que habría dispuesto su paso hacia la basura. Lo que el
Procurador municipal, Ramiro Angulo, poco agraciado en la herencia nominal,
presumiera que era una noticia falsa (señal que lanzó contra nosotros al GTD para-municipal) y que invocara una tarea de “resguardo” a dichos expedientes que “estaban
tirados en un pasillo cuando iniciamos la gestión”.
Asunto, éste
último, que sería recomendable para la gestión actual debatirlo con su
predecesora, la que estuvo a cargo de Gustavo Sáenz, por el bien de los empleados con
aspiraciones legítimas a ir por su blanqueo laboral. Es de esperar, por el bien
de los agentes de la administración pública que sea un malentendido. Aunque
NUNCA una noticia falsa como pretende el Procurador Angulo, ya que en tal
contexto esta basada en algo que existe (la misiva), pero la gestión Romero
igual ocultó a pesar de que sería un malentendido, como recién ahora invoca.
Por lo demás,
sea cual fuere la situación real, no perdemos de vista el objetivo superior: el
resguardo, no de los expedientes, sino de los derechos laborales de los agentes
de la administración pública municipal. Al resto lo podremos discutir o no,
según sea la preferencia de los dirigentes capitalinos.
NdR, 7 de junio
de 2020.