F.P. (*).
El dato
político de esta semana es el distanciamiento entre los gobernadores de Jujuy y
su homólogo salteño, luego del caso que hizo estallar un foco de COVID-19 en el
departamento Orán. Gerardo Morales y Gustavo Sáenz se tiraron un par de crochet
en medio del ring de la pandemia, después de realizada la trazabilidad del
conductor de camiones que atravesó territorios de ambos distritos y fue a dar
positivo en el examen realizado en el Hospital San Vicente de Paul.
Hasta no hace
mucho, ambos titulares de Ejecutivos provinciales planificaban una zona de
libre tránsito común, extensos períodos sin casos positivos, pocos y lejanos de
“importación”, posturas discordantes ante lineamientos de Casa Rosada y hasta
compadreadas por el bullying del jujeño a la falta de reserva de los medios
masivos, luego de pedirles que no reprodujeran sus dichos sobre la proyección
epidemiológica sobre el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Pero sucedió
que un tercer sector, ya anticipado desde esta página (Ver nota: “El que tanto busca encuentra un Pablo”)
por su posible incidencia en el panorama, amaga este martes con medidas de
fuerza que podrían poner en problemas a nuestra provincia. En efecto, el sindicato
de Camioneros advirtió que podrían faltar alimentos, bebidas, artículos de
higiene –personal y del hogar- y hasta fármacos, por un nuevo Vía Crucis
impuesto por la gestión saenzista: a diferencia de intendentes y diputados, en
el caso de los choferes no es la amansadora en los pasillos oficiales, sino los
controles en Aunor.
Tal como
publicásemos el pasado 22 de mayo, unos diez días atrás un adelanto similar se
emitió desde la sede nacional de Camioneros y el adjunto de este gremio, Pablo Moyano,
lo dirigió tanto a la provincia de Jujuy como a la de Salta. A las pocas horas,
Morales pidió disculpas públicamente al dirigente sindical y se comprometió a
corregir eventuales anomalías en dichos puestos (10 horas sin poder cargar o
descargar). Parece que el armisticio no alcanzó a Salta.
A la espera de
un llamado desde el Ejecutivo provincial, el Secretario General de Camioneros,
Jorge Guaymás, cuestionó que sus afiliados, del pedestal de figuras destacadas
en la cuarentena “pasaron a ser perros maltratados”, le dijo este martes a La
Gaceta de Salta. De acuerdo al dirigente sindical la demanda de los
trabajadores apunta a corregir la escasez de personal en estos puestos de
monitoreo sanitario y la habilitación de otro paso en el antiguo puesto de
peaje.
Enancado en
seguimientos con mayor rigor, Morales no desaprovechó la ocasión para contrastar
estos lineamientos con los de su colega y ex amigo salteño, dejando entrever
que pudo haber sido víctima del quelonio huidizo. El periplo del conductor por
territorio de nuestra provincia, después por la de Jujuy y finalmente el
trayecto previo hasta el nosocomio norteño es analizado en detalle desde la
cartera de Salud.
En cercanía de
medios de prensa, Morales puso al distrito gobernado por él mismo como
parámetro de esta campaña preventiva, sin miramientos para dejar en el charco a
su otrora fiel escudero en esta vecindad. Mientras, según comentaron sus
íntimos, a Sáenz no le cayó bien este trago sansalvadoreño, tampoco la
repentina agudeza para la repregunta evidenciada por los enviados de medios
oranenses. Una musa a la que el levantamiento de avisos oficiales suele
convencer de levantar vuelo.
NdR, 2 de junio
de 2020.